Aragón en Moncloa: una lista de deseos que se repite con Sánchez y Rajoy

Reunión bilateral con el gobierno de Rajoy. Foto: DGA
Buena parte de las propuestas de la DGA ya figuran en los últimos órdenes del día de las bilaterales

La Comisión Bilateral Aragón-Estado no se convoca, al pie de la letra del Estatuto de Autonomía, desde noviembre de 2018. Días antes, el entonces presidente Javier Lambán visitó la Moncloa como hará este jueves su sucesor, Jorge Azcón, en una ronda de contactos. Previamente, los gobiernos regional y Central se han sentado a hablar en seis ocasiones al margen del signo político: 2008, dos veces en 2009, las mismas en 2012, y otra en 2013 y 2017. Un eje une estos encuentros, en especial los más recientes, y son las demandas pendientes, que la DGA ya califica de “históricas”. Las mismas, o algunas de las que estarán sobre la mesa este jueves.

Por ejemplo, la descontaminación del lindano en el río Gállego ya apareció en el orden del día del 27 de junio de 2017, el séptimo encuentro, y repitió en el siguiente. El primero, con Mariano Rajoy, y el segundo y último, más allá de la recepción a Lambán como mandatario autonómico, en presencia de Pedro Sánchez. Estos días se ha aludido también a las balsas laterales del Matarraña y la elevación de aguas del Ebro a Andorra, otro punto que se repite respecto a los dos últimos precedentes. Asuntos, cabe recordar, que Azcón también trasladó a la exministra Ribera este mismo año.

Las infraestructuras son otra constante. Si este año los ojos están puestos en la línea internacional del Canfranc por las últimas inversiones de Adif y los esfuerzos desde Francia, o el Somport, pendiente de la reapertura, no se quedan atrás la N-232, N-260 (ambas mencionadas de forma expresa en los órdenes del día), A-21, A-23 o A-68. Tampoco el corredor Cantábrico-Mediterráneo, la Travesía Central del Pirineo en su conjunto o el trazado ferroviario entre Teruel y Valencia por Sagunto.

Como novedad, en el bloque de propuestas que Jorge Azcón ya ha remitido a Moncloa figura el impulso al Cercanías entre Zaragoza y Huesca, además de la recuperación de las frecuencias de AVE entre la capital altoaragonesa y Madrid que se perdieron con la pandemia. Dos propuestas que destacaron en la pasada campaña electoral pero han perdido fuelle con el paso del casi primer año y medio de la legislatura.

Aragón y el Gobierno Central han abordado de igual modo en el pasado los límites del artículo 108 del Estatuto de Autonomía, que habilita la bilateralidad con el Estado. En cualquier caso, Azcón ha matizado que la Comunidad se moverá en el marco de la multilateralidad, sobre todo en lo relativo a la financiación autonómica, pese a que hay partidos del arco parlamentario, caso de CHA o el PAR, que optan por la interlocución directa.

Con o sin comunicación a dos bandas, es uno de los temas en los que más han incidido las formaciones y ya ha sido objeto de discusión en otras bilaterales, donde se pusieron sobre la mesa las peculiaridades de la Comunidad como criterios para el nuevo modelo a la financiación autonómica. Al menos en este apartado, el consenso es casi total, como explicó la portavoz del Gobierno, Mar Vaquero.

Las energías renovables son otro frente que nunca ha desaparecido del debate entre los gobiernos regional y autonómico. Eso sí, ahora las conversaciones giran en torno al aprovechamiento del decreto ley energético tumbado por el Tribunal Constitucional, fomentar el autoconsumo y mejorar la red de transporte eléctrico. De paso, que sirva también para abastecer a los centros de datos de Microsoft y Amazon y favorecer el desembarco de nuevas empresas, pues la demanda de kilovatios apunta a superar a la oferta en no mucho tiempo.

EL PERTE DEL VEHÍCULO ELÉCTRICO, RESUELTO ANTES DE LA REUNIÓN

Sobre la mesa iba a estar este jueves la convocatoria de la tercera línea del perte del vehículo eléctrico, que se ha terminado resolviendo dos días antes con resultado positivo para Aragón. La planta de Stellantis en Figueruelas recibirá una inyección de de 133,7 millones de euros, el espaldarazo casi definitivo para el desembarco de la fábrica de baterías.

Fue el ministro de Industria, Jordi Hereu, quien adelantó que existían negociaciones con la empresa china CATL. Solo faltaría el espacio para la gigafactoría, ahora más cerca de ser una realidad, y para lo que se pedía la intermediación del Ejecutivo de Pedro Sánchez.