Seis meses después de las primeras publicaciones sobre la supuesta fiesta con prostitutas del exministro José Luis Ábalos en el Parador de Teruel, coincidiendo con su visita en septiembre de 2020, las acusaciones persiguen a la entonces delegada del Gobierno y actual responsable de Educación, Pilar Alegría, que pernoctó en las instalaciones la misma noche. La también líder regional del PSOE considera haber dado explicaciones casi “minuto a minuto” de su estancia, pero este viernes la cuestión ha vuelto a salir a la palestra por el último informe de la UCO.
La portavoz de Moncloa ha asegurado en Zaragoza que ahí solo se “reconocen gastos de unos billetes de tren” sufragados por el asesor de Ábalos, Koldo García. “Se sacaron para las mismas fechas que estaban en Teruel, nada más. He dado explicaciones, una rueda de prensa de propio, he comparecido en la comisión del Senado”, ha señalado Alegría antes de participar en unas jornadas sobre Memoria Democrática en la Delegación del Gobierno.
Por ello, ha vuelto a culpar al Partido Popular de querer “volver a hacer el ridículo inventándose una historia burda” que la implique como confidente. “Defienden que la mentira no es ilegal y para ellos todo vale”, ha dicho.
Esta misma semana, Alegría animó durante la sesión de control al Gobierno en el Congreso de los Diputados a denunciar pruebas de la supuesta fiesta. Una cuestión que ya ha trasladado con anterioridad, llegando a asegurar que tampoco existen partes o denuncias por los destrozos, algo que también respaldó la red de Paradores.
POSIBLES “ENCUENTROS PERSONALES”
La UCO, en su último informe, conocido la semana pasada, recoge la compra de varios billetes de tren por valor de 490,25 euros para “encuentros de carácter personal”. No solo en el viaje a Teruel sino en distintos trayectos, todos ellos pagados por Koldo o su exmujer Patricia. La suma ascendería a casi 5.000 euros.
En el Parador turolense, Alegría se despidió de la comitiva del exministro (ella llevaba su equipo y el expresidente Javier Lambán otro) hacia las 23.00 horas, cuando finalizó la visita a las obras de la línea ferroviaria en La Puebla de Valverde y la cena posterior. No volvieron a verse hasta el desayuno, donde también estaba Lambán.

