¿Y ahora, qué?: la política aragonesa, ante un nuevo escenario

Azcón se queda con un gobierno con nueve consejerías, entre ellas una "supervicepresidencia" comandada por Mar Vaquero
A partir de ahora, el PP únicamente cuenta con 28 de los 67 votos de las Cortes, a los que se sumará el del PAR, con una decena de cargos en el Ejecutivo, lo que da capacidad a la izquierda para bloquear y tumbar cualquier propuesta legislativa

La ruptura del acuerdo de gobierno entre PP y Vox y la reestructuración del Ejecutivo autonómico en torno a nueve consejerías con un azul popular dominante van a abrir un nuevo escenario en la política aragonesa. El gabinete de Jorge Azcón se asoma a una aventura en solitario y en minoría durante tres años -en caso de cumplir la legislatura-, lo que hace prever unas intensas negociaciones para aprobar leyes y, sobre todo, los próximos presupuestos.

De hecho, a partir de ahora, el PP únicamente cuenta con 28 de los 67 votos de las Cortes, a los que se sumará el del PAR, con una decena de cargos en el Ejecutivo, lo que da capacidad a la izquierda para bloquear y tumbar cualquier propuesta legislativa, siempre que sume a Teruel Existe. Entre PSOE, CHA, Podemos e IU aglutinan 28 diputados en el hemiciclo, por lo que el apoyo de Guitarte y, al menos, la abstención de los 7 de Vox se antojan decisivos para el futuro del Gobierno de Azcón.

La aprobación de los Presupuestos de 2024 da un gran margen a Jorge Azcón para evitar la convocatoria de elecciones, algo descartado por completo desde el Pignatelli, que incluso podría subsistir prorrogando las cuentas. El ejemplo lo tiene en “casa”, en Génova 13, a tiro de AVE, con la madrileña Isabel Díaz Ayuso, que entró en el Gobierno de la Comunidad de Madrid en 2019 y no aprobó unos Presupuestos hasta 2022.

LOS ÚLTIMOS GOBIERNOS EN MINORÍA

Gobernar en minoría no es, ni mucho menos, una rara avis en política. El propio Azcón ya fue alcalde durante cuatro años sin aglutinar una mayoría -sólo con PP y un Cs posteriormente absorbido no sumaba los 16 concejales necesarios- y ni siquiera ser la fuerza más votada, y en la misma noche electoral del 28 de mayo de 2023 ya mostró su deseo de constituir un Ejecutivo que no tuviera mayoría absoluta de por sí, sino que dependiera de apoyos externos. El devenir de las negociaciones durante casi dos meses avocaron, como ha recordado el presidente, al bipartito PP-Vox.

En el Gobierno de Aragón, la situación se antoja similar a la primera legislatura de Javier Lambán, entre 2015 y 2019, cuando su Gobierno PSOE-CHA apenas sumaba 20 diputados y requería de los 14 de Podemos, que renunció desde el primer momento a entrar en el Pignatelli. Una muestra de la complejidad para aprobar leyes se encuentra en que no consiguió aprobar los Presupuestos de 2017 hasta mayo, aunque la tensión entre socialistas y morados se relajó con la marcha de Echenique en septiembre de ese año.

VOX, A LA OPOSICIÓN

Para los amantes de la fotografía, el divorcio de PP y Vox quedará reflejado en tres instantáneas que se sucederán en los próximos meses. La primera llegaba este viernes, cuando Azcón compareció ante la prensa escoltado a su izquierda por los consejeros, en donde ya no estaban ni Nolasco ni Samper. La segunda será este sábado, tras la toma de posesión de Javier Rincón como consejero de Agricultura, en el primer Consejo de Gobierno monocolor del PP. Y para la tercera habrá que esperar a septiembre, al primer Pleno del curso político, cuando Azcón ya no tenga como escudero a Nolasco, y este deje los escaños de los miembros del Ejecutivo y pase a la bancada de Vox.

En cualquier caso, Vox ya ha advertido que ejercerá una oposición “leal y contundente” en las cinco comunidades donde ha roto los pactos de gobierno, conscientes de que son clave para la aprobación de cualquier norma. De hecho, podrán preguntar, intervenir o solicitar comparecencias como el resto de fuerzas. “Vamos a hacer valer los votos de los 70.000 personas que optaron por Vox, con toda la contundencia y la honestidad del mundo”, ha señalado, sin descifrar todavía si será el portavoz parlamentario o se quedará como un diputado más.

¿Y LA PRESIDENTA DE LAS CORTES?

En este puzzle político que deja el primer año de legislatura hay otra figura de gran trascendencia, la de la presidenta de las Cortes, Marta Fernández. PP y Vox también llevaron al límite las negociaciones para componer la Mesa del Parlamento, que se quedó la formación de Abascal como primera concesión de Azcón. Su nombramiento tampoco estuvo exento de polémica por su perfil en el Parlamento, que no gustó a la oposición, y que ha ido sorteando en su primer año con mano dura y esquivando cualquier conato de incendio.

Sin embargo, el PP queda ahora atado de manos para buscar la Presidencia de las Cortes, ya que el Reglamento protege esta figura de posibles vaivenes políticos, y deja su cambio únicamente en una decisión personal o, en todo caso, de su partido. Tanto Azcón como Nolasco han separado las renuncias a los cargos en los gobiernos a los parlamentos, si bien todo quedaría en manos de Abascal, como todo lo relacionado con Vox.