El Gobierno de Aragón ha criticado la “exasperante lentitud” en la ejecución de las obras hidráulicas, incluidas en el Pacto del Agua, en la Comunidad. Así lo ha transmitido el consejero de Medio Ambiente, Manuel Blasco, antes de participar en la primera reunión de la Comisión del Agua, donde ha comunicado el estado de los proyectos en marcha y los planes en mente por el Ejecutivo aragonés para esta legislatura.
Ante ello, Blasco ha enumerado una serie de proyectos, “muchos con 15 años en ejecución”, y a los que “aún les quedan varios años”, como el embalse de Almudévar, Mularroya o el recrecimiento de Yesa, además de Montearagón, La Loteta, Lechago o Santolea. “Yesa está pendiente del cuarto modificado, y el Gobierno no tiene interés en llevarlo a cabo, mientras los agricultores no pueden regar porque no pueden aprovechar el agua”, ha subrayado.
Asimismo, el consejero de Medio Ambiente ha puesto sobre la mesa otros dos proyectos estancando, como las balsas del Matarraña, “al 40 o 50% de ejecución” y que “sería de vital importancia” para las cuencas del Guadalupe y Matarraña. “La margen izquierda sí tiene agua, pero la derecha está en situación alarmante y dramática. El Guadalupe nos pedía sondeos para salvar árboles, dando por perdida la cosecha de melocotón. Es momento de hablar de las obras de regulación del Matarraña y sus afluentes”, ha señalado.
Igualmente, Blasco ha incidido en la elevación de aguas del Ebro a Andorra. “Tienen las aguas del Ebro a 5 kilómetros en La Puebla de Híjar y no pueden regar porque no pueden elevar el agua”, ha lamentado.
CONFRONTACIÓN CON LAS ASOCIACIONES POR BISCARRUÉS
Por otro lado, entre las pretensiones del Ejecutivo sigue estando sacar del cajón el embalse de Biscarrués, “o una alternativa”, tras la anulación por el Tribunal Supremo. “El Gobierno de Aragón insistirá en esa solución o en otra. Sigue habiendo hectáreas pendientes para regar. La ministra cerró la puerta a hablar de Biscarrués. Nosotros seguimos trabajando en dar respuesta a la sentencia del Supremo, que dijo que no se había documentando el interés social. Yo creo que sí estaba justificado, pero los tribunales dijeron que no. Habrá que justificarlo mejor o buscar alternativas con los regantes”, ha apuntado.
Unas intenciones que han rechazado de pleno asociaciones como Coagret, cuyo portavoz, Julián Ezquerra, ha asegurado sentirse “como en el día de la marmota” apelando a un Pacto del Agua “muy antiguo y que ya no tiene vida”. “Deberíamos estar en resolver problemas y defender el territorio frente a las agresiones de otros intereses. Seguir con la misma historia, reabriendo conflictos, es una pérdida de tiempo. Vamos a seguir luchando por defender el territorio. Si alguien quiere reabrir conflictos, puede ser prevaricación, por gastarse el dinero en cosas que van contra los aragoneses”, ha asegurado.


