La CHE realiza una crecida controlada en el río Cinca para gestionar la avenida

Un caudal máximo de 400 m3/s se mantendrá durante 12 horas y se espera que la crecida tarde 22 horas en llegar al embalse de Ribarroja
La crecida se está realizando mediante el desembalse de El Grado y Mediano. Foto: CHE
photo_camera La crecida se está realizando mediante el desembalse de El Grado y Mediano. Foto: CHE

La Confederación Hidrográfica del Ebro (CHE) está realizando este martes una crecida controlada en el río Cinca, mediante el desembalse coordinado del sistema de embalses de El Grado y Mediano, aprovechando el incremento de los caudales en los ríos pirenaicos debidos a las últimas lluvias que han generado una avenida natural. La maniobra controlada se ha iniciado a las 08.00 horas y se incrementarán los caudales durante dos horas hasta el máximo de 400 metros cúbicos por segundo.

Un máximo que se mantendrá durante 12 horas y, posteriormente, se descenderán los caudales en las dos horas siguientes. Se estima que la crecida tardará unas 22 horas en llegar a la cola del embalse de Ribarroja. Desde la CHE apuntan que, al tratarse de una maniobra controlada y que simula una avenida ordinaria, no tiene entidad para causar daños.

Para hacer esta crecida controlada, se han tenido en cuenta los caudales generadores previstos en el Plan Hidrológico de cuenca, que tienen como objetivo mantener y regular la estructura geomorfológica de los cauces, evitando su progresivo estrechamiento, así como la colonización de las riberas por especies arbóreas favoreciendo también el transporte de sedimentos y materia orgánica.

Además, esta experiencia se utilizará para tomar datos en campo para ajustar la magnitud del caudal generador respecto a lo establecido en el Plan Hidrológico vigente y los resultados obtenidos se tendrán en cuenta en la revisión que se realizará en el próximo Plan que previsiblemente se aprobará en 2027.

EL AGUA DE LOS EMBALSES Y LAS RESERVAS DE NIEVE GARANTIZARÁN LA CAMPAÑA DE REGADÍO DE ESTE VERANO

Las lluvias de esta Semana Santa se han sumado a las precedentes, en un año hidrológico 2023/2024 que está resultando muy húmedo en la parte pirenaica occidental y central de la cuenca del Ebro. Los frentes de octubre y noviembre del 2023 y los de este año 2024 provocaron incrementos de caudal en los afluentes más occidentales de la margen izquierda. De hecho, el pasado mes de febrero se produjo una crecida importante en algunos afluentes norteños, tramo alto y medio del Ebro.

Los embalses de la margen izquierda occidental y central de la cuenca están prácticamente llenos y la reserva de nieve también es muy significativa, lo que garantiza para sus comunidades de referencia el regadío de la campaña del verano de 2024. En estos embalses ha habido que realizar continuas maniobras para poder almacenar caudales entrantes.