Este 29 de noviembre se ha cumplido un mes del paso de la última DANA que arrasó en el sur de Valencia y que también generó afecciones en Aragón, azotando varias comarcas de la provincia de Teruel y Zaragoza. Han sido más de 50 localidades de Aragón las que han notificado daños y ahora trabajan sin descanso para tratar de regresar a la normalidad.
La imagen de ríos y barrancos desbordados así como de viviendas y cocheras anegadas o carreteras levantadas sigue en la retina de muchos vecinos, especialmente de aquellos que residen en comarcas como las Cuencas Mineras, el Matarraña, Calatayud o el Bajo Aragón-Caspe.
Para afrontar los daños, el Gobierno de Aragón publicó una línea de ayudas que alcanzan ya a medio centenar de municipios pero todavía hay lugares no incluidos. Son complementarias a las del Gobierno central.
Sin ir más lejos, en la cuenca del Matarraña, los cuatro pueblos del Bajo Aragón-Caspe implicados (Maella, Nonaspe, Fayón y Fabara) lamentan que el Gobierno de España no les incluya como zona catastrófica. “Eso nos permitiría luego optar a ayudas. Se están olvidando de nosotros. Necesitamos apoyo institucional porque los Ayuntamientos no podemos cargar con todos los gastos”, ha explicado la alcaldesa de Maella, Elena Mireia Bondía a Aragón Digital.
Siguiendo las aguas del río, ya en la propia comarca del Matarraña, en Mazaleón, la afectación llegó a caminos, acequias, tejados e incluso en las bombas de agua de las piscinas o la calefacción de las escuelas.
Calculan que necesitarán en torno a 300.000 euros y ahora trabajan en la consecución de un pozo a través del que obtener agua de boca. “Cuando vienen este tipo de tormentas tenemos que cerrar la toma actual porque baja turbia. El sondeo de pozos se había hecho pero hasta ahora estaba paralizado”, ha expresado la líder municipal, Rosa Orona.
MONTALBÁN Y LA HOZ DE LA VIEJA EN LAS CUENCAS MINERAS
Por su parte, en las Cuencas Mineras, la población más afectada fue Montalbán que sigue, día a día, reponiendo daños cuantificados en una cantidad cercana a los 3,5 millones de euros. Cabe recordar que el Gobierno de Aragón, hace ya unos días, anunció un convenio de colaboración para correr con los gastos de las reparaciones.
A su vez, en La Hoz de la Vieja la devastadora imagen inicial ha ido mejorando pero las soluciones siguen siendo provisionales (por ejemplo con la red de agua de boca) y los daños ascienden por encima de los 400.000 euros.
EL MONASTERIO DE PIEDRA AVANZA LENTAMENTE
Por otro lado, en la comarca de Calatayud se sigue trabajando en la carretera ZP-3403 que hace ya 15 días reabrió la DPZ. Crítica sigue siendo la situación en el Monasterio de Piedra, que permanece cerrado y no espera abrir hasta 2025.
Según informan desde el Parque Cultural, los trabajos ya han empezado y se está trabajando “sin descanso” pero se avanza lentamente. La esperanza es, por ahora, poder volver a la normalidad en “el primer trimestre de 2025”.
Eso sí, localidades como Cimballa, a orillas del río Piedra, cuatro semanas después siguen abasteciéndose de luz a través de un generador. “Aún va para largo y cada uno hace lo que puede. Más allá de la carretera no se ha avanzado mucho más”, lamentan fuentes vecinales.









