"Inimaginable y sin precedentes". Así definen los vecinos de la comarca de Calatayud el desbordamiento del río Piedra tras la DANA que está azotando buena parte del territorio nacional y que en Aragón mantiene la alerta en el Bajo Aragón-Histórico, especialmente en el Matarraña.
Es la segunda crecida del Piedra en un mes y en localidades como Cimballa y Llumes (pedanía de Monterde), también junto al Monasterio de Piedra, relatan estupefactos lo acontecido. "Hace un mes tuvimos la mayor riada desde que hay registros y esta ha sido el doble. Actuamos y arreglamos los daños y ahora otra vez. Nos da miedo que siga lloviendo porque estamos desmoralizados”, ha apuntado Mario Lozano, vecino de Cimballa y también ingeniero de caminos.
Se estima que el caudal del río Piedra alcanzó entre los 40 y los 50 metros cúbicos por segundo. El resultado es un panorama “de guerra”. La foto fija es ahora cuanto menos impactante. Se encuentran coches y contenedores arrastrados hasta los campos de cultivo colindantes. También hay puentes deteriorados, señales de tráfico arrancadas de cuajo o quitamiedos arrasados por la riada. “En la carretera hacia el Monasterio de Piedra hay planchas de hormigón de 10x10 levantadas y apiladas una encima de la otra. Los muros divisorios entre chalés fueron destrozados como papel”, ha completado Lozano. Por supuesto, la vía afectada, la A-202, está cortada y los accesos están teniendo que darse a través de caminos rurales.
Y no es todo. En Cimballa el casco histórico también sufrió grandes estragos. Relatan desde el vecindario que el parque infantil está inutilizable y el albergue quedó inundado. “El agua llegó hasta la segunda planta”, han explicado a Aragón Digital. En Llumes también los perjuicios son incontables… “Tenemos una docena de casas muy afectadas. Estamos achicando agua en garajes, llegamos a contabilizar un metro de altura. El pueblo está intransitable y el agua aún baja muy fuerte”, ha subrayado Daniel Revuelto, vecino de Llumes.
MOMENTOS MUY COMPLICADOS PARA EL MONASTERIO DE PIEDRA
Aguas abajo del río Piedra, en el pulmón del Parque Jardín-Histórico, se encuentra el Monasterio de Piedra que se ha visto obligado, por segunda vez en dos meses, a cerrar sus puertas hasta nueva orden. Las lluvias torrenciales y el paso de la DANA, con su respectivo desbordamiento del río Piedra, han dejado al santuario en una tesitura sin igual.
Según ha desgranado su adjunto a dirección a Aragón Digital todas las actuaciones acometidas en las últimas semanas tras la primera riada de septiembre han sido “borradas del mapa”. “Hace falta hacer un balance global para ver como están todas las cascadas y el cauce del río. Es pronto para cuantificar daños pero la situación es crítica”, ha expresado el trabajador.
Asimismo, se ha mostrado realmente preocupado por uno de los más ambiciosos proyectos que el Parque Jardín-Histórico venía desarrollando. Consiste en su ampliación hacia la piscifactoría del Monasterio de Piedra. “Es la más antigua del país y la más importante. Comenzamos las obras en primavera y esa zona ahora es un océano. No hay nada positivo en esta situación. Llueve sobre mojado y el agua va a escorrentía a rellenar los cauces”, ha terminado.
EL CONSEJERO OCTAVIO LÓPEZ VISITA LA COMARCA
El consejero de Fomento, Vivienda, Movilidad y Logística en el Gobierno de Aragón, Octavio López, ha visitado este jueves hasta la comarca de Calatayud para hacer balance de daños y conocer el estado del terreno. Desde allí ha anunciado que ya está abierta la carretera entre Jaraba y Campillo y que se espera hacer lo propio entre Jaraba-Ibides y Jaraba-Calmarza “en las próximas horas”. Cabe recordar que cuatro clientes del balneario de Jaraba tuvieron que ser rescatados por los bomberos de la DPZ tras la crecida del río Mesa.
López ha querido poner en valor la buena coordinación y la respuesta efectiva de los medios humanos y materiales puestos a disposición por parte del Gobierno de Aragón. “Ha habido una respuesta bastante eficiente y razonable para solventar unos incidentes, que no siendo de la gravedad de la Comunitat Valenciana, han sido también potente. Lo primero son las personas”, ha concretado el consejero que también ha reconocido la labor de la Guardia Civil y los Bomberos en este tipo de circunstancias.


