Los vecinos desalojados de Santa Clara en Huesca vuelven a sus casas para recoger pertenencias tres meses después

El Ayuntamiento de Huesca autoriza un acceso puntual y escalonado a los bloques 2, 3 y 4 mientras continúan las obras de rehabilitación
Portal más afectado en la plaza Santa Clara de Huesca. Foto: Miriam Aparicio
photo_camera Portal más afectado en la plaza Santa Clara de Huesca. Foto: Miriam Aparicio

Tres meses después del desalojo urgente de 77 viviendas en la plaza Santa Clara de Huesca, algunos vecinos han podido volver este lunes a sus domicilios, aunque solo de forma puntual y bajo estrictas medidas de seguridad. El Ayuntamiento ha autorizado el acceso escalonado a los bloques 2, 3 y 4 para que los residentes puedan recoger enseres personales, en un operativo coordinado con Policía Local y Bomberos.

La medida llega tras la reunión mantenida en el Consistorio con los afectados, quienes trasladaron su necesidad de recuperar objetos personales que permanecían en las viviendas desde el pasado 27 de noviembre. Según el comunicado municipal, los vecinos formalizaron la petición por escrito y, una vez analizada la viabilidad técnica y garantizadas las condiciones de seguridad, se organizó un calendario compatible con las obras, que continúan en ejecución y constituyen actualmente una “obra viva”.

El acceso se ha programado exclusivamente en domingo para no interferir en el ritmo de los trabajos de rehabilitación. Este lunes han accedido los residentes del bloque 3, mientras que los bloques 2 y 4 lo harán en los dos próximos domingos, uno por comunidad. Desde el Ayuntamiento subrayan que la decisión responde al “compromiso adquirido con los vecinos”, priorizando “en todo momento la seguridad de las personas y el correcto avance de las obras”.

El desalojo, ejecutado de forma urgente tras detectarse una pérdida de estabilidad en varios pilares por un proceso de carbonatación del hormigón, afectó a más de 200 personas. 90 de ellas fueron realojadas en recursos municipales y hoteles, mientras el resto recurrió a familiares o viviendas alternativas. Los edificios, construidos en los años 60, habían pasado la inspección técnica, pero las patologías estructurales salieron a la luz tras unos trabajos en un local del número cuatro.

En las últimas semanas se han completado los trabajos de apuntalamiento en los bloques 2, 3 y 4. La alcaldesa, Lorena Orduna, ha señalado en visitas anteriores que el apuntalamiento es “total” y que se han realizado catas y sondeos para analizar todos los pilares. El Ayuntamiento ha consignado 333.000 euros en el presupuesto de 2026 para apoyar a los afectados y ha aprobado una bonificación del 95 % del ICIO para facilitar la rehabilitación. La previsión municipal es que los vecinos puedan regresar a sus viviendas antes de diciembre, aunque la evolución de las obras será determinante.