ARAGÓN, PUEBLO A PUEBLO

Pozas naturales, vuelos en parapente y paseos a caballo: el pueblo de Huesca ideal para turistas aventureros

Desde Buesa se puede acceder a otras muchas actividades veraniegas para todos los gustos. Foto: Turismo de Aragón
Desde senderismo familiar hasta barranquismo, en el valle de Broto hay un pueblo ideal para quienes quieren exprimir el verano en altura. 

El turismo de montaña en Aragón vive su mejor momento cuando llega el calor. Lejos de las aglomeraciones de la costa, muchos buscan rutas, contacto con la naturaleza, aire fresco y actividades al aire libre. Desde senderismo familiar hasta barranquismo, en el valle de Broto hay un pueblo ideal para quienes quieren exprimir el verano en altura. 

En Buesa puedes hacer rutas a caballo, lanzarte en parapente o bañarte en pozas naturales. Entre ellas, destaca la poza del río Chate, una piscina natural escondida entre praderas y bosques a la que se accede por una ruta cicloturista fácil. Con una profundidad máxima de 3 metros, las pozas del Chate son perfectas para refrescarse en los días calurosos y hacer una parada para disfrutar de un maravilloso pícnic antes de volver cómodamente a Buesa.

Además de las pozas, desde Buesa se puede acceder a otras muchas actividades veraniegas para todos los gustos: barranquismo en el barranco del Sorrosal, senderos hasta la ermita de Santa Isabel, excursiones por el GR-15 o vuelos en parapente por el Sobrarbe. 

  1. QUÉ VER Y QUÉ HACER EN BUESA
  2. CÓMO LLEGAR A BUESA

QUÉ VER Y QUÉ HACER EN BUESA

Además de un buen baño, este pueblo de Huesca te permite hacer todo tipo de rutas y actividades junto a pozas donde relajarte después.

Ruta a caballo por el valle de Broto

Una de las mejores formas de conectar con la naturaleza en Buesa es a través de una ruta a caballo por el valle de Broto, una experiencia tranquila, accesible y apta para todas las edades. Varios centros ecuestres de la zona, como Caballos Sarvisé y Aguas Blancas, ofrecen paseos a caballo desde solo 18 euros, con recorridos de 1, 2 y hasta 3 horas. 

La ruta básica cuesta 18 euros para adultos y 15 euros para menores de 12 años, mientras que la excursión de 2 horas se ofrece por 35 euros por persona. Para los más aventureros, hay rutas largas que suben hasta Buesa por senderos de altura con vistas al Pirineo por 50 euros adultos y 45 euros niños.

Las salidas se organizan durante todo el año, tanto por la mañana como por la tarde, con guías titulados y en grupos reducidos. La experiencia es ideal para quienes buscan una alternativa al senderismo, sin aglomeraciones y en contacto directo con el entorno. 

Estas rutas a caballo en Buesa permiten recorrer bosques, praderas y caminos tradicionales del Sobrarbe, con explicaciones sobre la flora, la fauna y la historia de la zona. Una opción perfecta para familias, parejas o amantes del turismo rural en el Pirineo aragonés.

Ruta del GR-15 entre Fanlo, Buesa y Broto 

Para senderistas más experimentados, el tramo del GR‑15 que une Fanlo con Buesa y continúa hasta Broto es una gran opción. Esta ruta lineal supera los 17 kilómetros y permite cruzar uno de los paisajes más espectaculares del Sobrarbe, con bosques de hayas y abetos, barrancos y vistas al Parque Nacional de Ordesa.

Es una ruta bien señalizada y muy valorada por su variedad de ecosistemas. Atraviesa el barranco del Chate y se adentra en zonas poco transitadas donde el silencio y el verde lo dominan todo. Es ideal para quienes buscan una inmersión completa en la naturaleza del Alto Aragón.

Barranco de Sorrosal

A menos de tres horas de Zaragoza, el Barranco de Sorrosal es una de las mejores actividades de aventura que puedes hacer en verano en el Pirineo aragonés. Situado en Broto, a solo 10 minutos de Buesa, este barranco de agua ofrece un recorrido espectacular con toboganes naturales, saltos y dos rápeles junto a la famosa cascada del Sorrosal. Es perfecto para iniciarse en el barranquismo en Huesca, con salidas guiadas que incluyen todo el material técnico: neopreno, arnés, casco, botas y seguro.

El precio medio por persona ronda entre 85 y 120 euros, dependiendo de la empresa y la duración, que suele ser de 3 a 4 horas. Las salidas se organizan por la mañana (de 9.00 a 14.00 horas) y por la tarde (de 14.30 a 18.30 horas), entre finales de mayo y septiembre, cuando el caudal permite disfrutar al máximo. 

La actividad es apta para mayores de 12 años, con nivel físico medio, y se convierte en una forma ideal de refrescarse y vivir una experiencia de adrenalina en plena naturaleza. 

Excursión en Parapente o paratrike

Volar en parapente o en paratrike cerca de Buesa es una de las actividades más espectaculares que puedes hacer. Empresas especializadas en turismo de aventura, como Aguas Blancas (Aínsa) o las operadoras de Sabiñánigo, ofrecen vuelos biplaza desde solo 90 euros, con opciones que van desde los 15 hasta los 30 minutos en el aire, sobrevolando el valle de Broto, el Parque Nacional de Ordesa y los picos del Sobrarbe. 

También hay vuelos en paratrike (parapente con motor), una modalidad más estable y accesible para todos los públicos, con precios desde 90 a 150 euros, y posibilidad de incluir vídeo HD de recuerdo.

Los horarios suelen concentrarse por las mañanas, entre las 8.00 y las 13.00 horas, cuando las condiciones del viento son más favorables. En verano y festivos también hay salidas por la tarde, siempre según meteorología. Se recomienda reservar con antelación, especialmente en temporada alta.

Sendero familiar por el Barranco del Chate

Para quienes buscan algo más tranquilo y en familia, el sendero del barranco del Chate, que parte cerca de Buesa, es una opción muy agradable. El camino discurre paralelo al curso del agua, entre prados, pequeñas cascadas y zonas de sombra.

Es ideal para hacer con niños pequeños, ya que no tiene grandes desniveles ni tramos complicados. Además, se pueden encontrar mariposas, huellas de animales y rincones donde parar a jugar o hacer un pícnic. Un plan perfecto para desconectar y reconectar con la naturaleza.

Vía ferrata de Cascada de Sorrosal 

La vía ferrata de la Cascada de Sorrosal, en Broto, es una de las más espectaculares del Pirineo aragonés. A solo 10 minutos en coche desde Buesa, permite ascender junto a una cascada vertical de más de 60 metros, equipada con peldaños, puentes y cables de seguridad.

La actividad, apta para personas con buena forma física, puede hacerse con guía o por libre si se tiene experiencia. Las vistas desde lo alto son impresionantes y la sensación de superar la pared de roca junto al agua convierte esta ferrata en una experiencia inolvidable.

Bosque de la Pardina del Señor 

Muy cerca de Buesa se encuentra el famoso bosque de la Pardina del Señor, entre Fanlo y Sarvisé. Aunque no parte directamente desde el pueblo, es una excursión imprescindible si estás en la zona. En otoño, este bosque mixto de hayas, abetos y arces ofrece uno de los espectáculos naturales más bonitos de España.

Se puede recorrer por senderos sencillos, incluso con niños, y tiene zonas con pasarelas y miradores. El contraste de colores, el musgo cubriendo los troncos y la humedad del ambiente hacen que parezca sacado de un cuento. Es, sin duda, una parada obligada para los amantes del senderismo y la fotografía.

Las pozas del río Ara, perfectas para aguantar el calor 

Muy cerca, y también con acceso sencillo desde Broto o Sarvisé, están las pozas del río Ara, otro enclave ideal para el baño libre en el Pirineo aragonés. Estas piscinas naturales, se encuentran a pocos minutos a pie desde la carretera que une ambos pueblos, con zonas poco profundas para niños y otras más hondas para nadar con calma, son una opción muy recomendable para completar una jornada de relax o para darse un chapuzón tras una ruta a pie o en bici.

CÓMO LLEGAR A BUESA

Desde Zaragoza

Para ir de Zaragoza a Buesa, lo más rápido es tomar la autovía A-23 en dirección Huesca, salir por la N-330 hacia Sabiñánigo, y desde allí continuar por la N-260 en dirección Fiscal y Broto. La distancia total es de aproximadamente 2 horas y 20 minutos en coche. 

Desde Huesca

Desde Huesca, hay que tomar también la A-23 en dirección norte hasta Sabiñánigo, y continuar por la N-260 hacia Broto. 

El trayecto tiene una duración aproximada de 1 hora y 45 minutos, recorriendo unos 110 kilómetros. El acceso final requiere precaución en invierno por posibles heladas o nieve.

Desde Teruel

En total, se recorren cerca de 310 kilómetros, lo que equivale a unas 3 horas y 45 minutos de viaje.

Lo más recomendable es tomar la A-23 en dirección norte hacia Zaragoza, y desde allí seguir el mismo recorrido que desde la capital aragonesa: A-23 hasta Huesca, N-330 hasta Sabiñánigo y N-260 hasta Broto.