Aragón tendrá el tobogán de montaña con el mayor desnivel de Europa y uno de los más largos del mundo: un recorrido de casi 3 kilómetros por las pistas de esquí de Panticosa, salvando más de 700 metros de desnivel y alcanzando los 40 km/h. Una atracción que promete revolucionar el turismo en el Pirineo y cuyas obras de construcción han comenzado oficialmente este lunes con la colocación de la primera piedra.
En medio de los picos del Valle de Tena, donde el silencio solo lo rompe el murmullo del río Caldarés, Panticosa se prepara para una nueva aventura que podrán vivir 1.100 personas al día. Un descenso vertiginoso en trineo, por raíles, con curvas, puentes y túneles que pondrá a prueba la adrenalina de quienes buscan experiencias únicas en la naturaleza.
- UN DESCENSO DE INFARTO ENTRE MONTAÑAS
- ASÍ FUNCIONARÁ: MONORRAÍL, FRENOS Y TRINEOS INTELIGENTES
- UNA INVERSIÓN DE 7,7 MILLONES PARA DESPEGAR EL TURISMO TODO EL AÑO
- VIACRÓN, LA EMPRESA ARAGONESA DETRÁS DEL PROYECTO
- CÓMO LLEGAR A PANTICOSA
UN DESCENSO DE INFARTO ENTRE MONTAÑAS
El futuro tobogán de montaña de Panticosa será una de las grandes atracciones de ocio activo del sur de Europa. Su recorrido total alcanzará 2,9 kilómetros, con una pendiente de más de 700 metros de desnivel acumulado, que se completará en 9 minutos. Esto lo convierte en el tobogán de montaña con mayor desnivel de Europa, y uno de los más emocionantes del mundo.
Los visitantes descenderán en uno de los 50 trineos individuales que irán instalados en un sistema monorraíl enclavado directamente en la ladera. La experiencia no será únicamente para temerarios: cada usuario podrá controlar la velocidad. Eso sí, los más atrevidos podrán lanzarse a fondo hasta alcanzar los 40 kilómetros por hora entre curvas, túneles y pasarelas.
El trazado contará con dos túneles y cuatro puentes, lo que permitirá integrarlo en el paisaje natural sin grandes alteraciones. Además, estará diseñado para operar tanto en invierno como en verano, lo que lo convierte en una oferta de ocio desestacionalizada para Panticosa.
ASÍ FUNCIONARÁ: MONORRAÍL, FRENOS Y TRINEOS INTELIGENTES
La clave del sistema será un monorraíl de acero anclado al terreno que servirá como guía para los trineos. Cada vehículo estará diseñado para una o dos personas, con cinturón de seguridad y respaldo adaptado.
Además, el trazado contará con sensores de proximidad que activan el freno automáticamente si detectan riesgo de colisión. La seguridad, junto a la posibilidad de frenar o disfrutar a fondo, convierte esta atracción en apta para todos los públicos.
En los meses más fríos, se activará un cable calefactor que recorre toda la vía, evitando la formación de hielo o nieve acumulada. Esto permitirá mantener el servicio prácticamente todo el año, incluso en plena temporada invernal.
UNA INVERSIÓN DE 7,7 MILLONES PARA DESPEGAR EL TURISMO TODO EL AÑO
El proyecto cuenta con un presupuesto total de 7,7 millones de euros, de los cuales 7,2 millones los aporta el Gobierno de Aragón y el resto el Ayuntamiento de Panticosa. Se enmarca dentro del Plan Pirineos, una estrategia autonómica para mejorar infraestructuras, servicios y sostenibilidad en las cuatro comarcas del Pirineo.
El presidente aragonés, Jorge Azcón, ha participado este lunes en el acto simbólico de colocación de la primera piedra. Durante su intervención, ha destacado que esta infraestructura es “un ejemplo de motor económico y de la desestacionalización del turismo. Este tobogán pueda dar servicio a los turistas durante 10 meses al año y será un elemento central en la desestacionalización del turismo que afrontan las estaciones de esquí”.
Esta actuación se suma a otras inversiones recientes en el Valle de Tena, como los 12 millones destinados en 2024 a sustituir o renovar 547 cañones de nieve en el dominio Formigal-Panticosa, o los casi 14 millones que se invertirán en vivienda para trabajadores: 16 en Panticosa, 15 en Biescas y 60 en Sallent de Gállego. “Sin posibilidad de vivienda para los trabajadores, no hay posibilidad de que el Pirineo siga creciendo”, subrayó Azcón.
Actualmente, más de 500.000 personas visitan cada invierno Formigal y Panticosa para esquiar, y otras 20.000 lo hacen en verano para subir en la telecabina. Con este nuevo tobogán, se pretende que esa afluencia se mantenga estable más allá de la temporada de nieve.
VIACRÓN, LA EMPRESA ARAGONESA DETRÁS DEL PROYECTO
La empresa adjudicataria es Viacrón, una firma de ingeniería civil con sede en Huesca y amplia experiencia en obra pública en zonas de alta montaña. Tendrá tres meses para redactar el proyecto técnico y doce meses adicionales para ejecutar las obras, siempre que no surjan imprevistos.
Viacrón ya ha trabajado en la depuradora de Panticosa y en las estructuras antialudes de la carretera al Balneario. Para este nuevo reto, instalará un sistema de última generación con respaldo ergonómico, calefacción en el raíl, sensores de seguridad y garaje automático para los trineos.
El diseño permite ampliar el trazado en el futuro si el terreno lo permite, y garantiza un mantenimiento sencillo y bajo impacto ambiental. El objetivo: convertir el tobogán en un nuevo símbolo del turismo aragonés.
CÓMO LLEGAR A PANTICOSA
Panticosa está situado en el corazón del Valle de Tena, en el Pirineo oscense. Desde Zaragoza, se tarda unas una hora y 48 minutos en coche, siguiendo la A-23 hasta Sabiñánigo y tomando después la N-260 en dirección Biescas, para enlazar con la A-136 hasta la localidad.
Desde Huesca, el trayecto es de alrededor de una hora y 12 minutos, también por la A-23. Si se viene desde Jaca o el norte de Navarra, se puede acceder por Biescas, con conexión directa desde Francia por el puerto del Portalet.
Desde Teruel, el trayecto es algo más extenso. Se trata de un recorrido de 3 horas y 16 minutos a través de la A-23 hasta Sabiñánigo, y tomando después la N-260 en dirección Biescas, para enlazar con la A-136 hasta la localidad.
En verano y puentes festivos suele haber servicio de autobuses desde Zaragoza y Huesca, con paradas en Biescas, Sallent y Panticosa. La estación más cercana de tren es Sabiñánigo, desde donde se puede continuar en bus o taxi.
Una vez en el pueblo, el acceso al futuro tobogán se realizará desde las inmediaciones de la estación de esquí, en el sector de la Telecabina, donde también habrá espacio de aparcamiento y puntos de información turística.



