¿Está permitido bañarse en un ibón en Aragón? Esto es lo que dice la ley

Ibón de Astún. Foto: Ayuntamiento de Jaca
Ni combatir el calor ni el un paisaje imponente son excusa: bañarse en un ibón en Aragón puede salir caro. La alta montaña aragonesa atrae cada vez más visitantes, pero también más sanciones

La escena se repite cada vez más en verano: tiendas de campaña plantadas junto al agua, drones sobrevolando la zona, excursionistas tomando el sol como si de una cala mediterránea se tratara.

El problema es que el escenario no es la costa, sino los ibones del Pirineo aragonés: ecosistemas frágiles, protegidos y más vigilados de lo que parece. Un entorno en el que la mera presencia del ser humano puede romper el equilibrio natural.

La pregunta es clara: ¿es legal bañarse en estos lagos glaciares del Pirineo? Te contamos lo que dice la ley. 

  1. ¿ES LEGAL BAÑARSE EN UN IBÓN EN ARAGÓN?
  2. ¿QUÉ DICE LA NORMATIVA?
  3. LA LISTA DE PROHIBICIONES EN LOS IBONES DE ARAGÓN
  4. ANTES DE SUBIR A UN IBÓN, INFÓRMATE

El Pirineo aragonés en Huesca esconde más de 200 ibones repartidos entre valles y picos. Auténticas joyas de origen glaciar que enamoran a quien los descubre, pero que también han entrado en el radar de las redes sociales. La viralidad de estos enclaves ha disparado la afluencia a través de rutas de senderismo, y con ello, las infracciones.

Ibón de Bernatuara. Foto: Turismo de Aragón

Solo en un fin de semana, la Guardia Civil, el GREIM y los Agentes para la Protección de la Naturaleza levantaron 86 actas en torno al ibón de Anayet. Acampadas ilegales, drones sin autorización, bañistas y basura fueron el resultado de un fenómeno que preocupa tanto a las autoridades como a los colectivos ecologistas.

¿QUÉ DICE LA NORMATIVA?

Desde 2006, la acampada libre está prohibida en todo Aragón. Solo se permite pernoctar en campings o zonas habilitadas, y las sanciones no son menores: pueden partir de los 600 euros y subir según el nivel de protección del espacio.

En el caso concreto de los ibones, muchos están incluidos dentro del Inventario de Humedales Singulares de Aragón, o se ubican dentro de Espacios Naturales Protegidos. Esto implica una serie de restricciones claras, recogidas en el Decreto 204/2010, que regula su uso y conservación.

Aunque el baño no se menciona de forma literal, sí se prohíbe cualquier actividad que pueda afectar negativamente la calidad del agua, la fauna o el entorno vegetal. Es decir: el simple contacto humano ya puede alterar el equilibrio de estos ecosistemas.

LA LISTA DE PROHIBICIONES EN LOS IBONES DE ARAGÓN

Entre las acciones vetadas por la normativa destacan:

  • Verter residuos o productos químicos, incluso de forma indirecta.
  • Alterar el régimen del agua o modificar la morfología del humedal.
  • Eliminar vegetación, introducir especies no autóctonas o recolectar flora y fauna.
  • Emitir ruidos que perturben a los animales.
  • Instalar infraestructuras no autorizadas o realizar publicidad sin permiso.

Todo ello configura un marco claro: los ibones no son una piscina, y cualquier comportamiento inadecuado puede dañar un entorno que ha tardado miles de años en formarse.

Ibón de Plan. Foto: Turismo de Aragón

La sobrecarga no es solo un asunto legal, también lo es medioambiental. Las plataformas vecinales y grupos ecologistas han alertado de la acumulación de basura tras fines de semana de gran afluencia, llegando a recoger cientos de kilos en algunas zonas.

A esto se suma el estrés sobre la fauna, sobre todo anfibios y especies acuáticas, cuya supervivencia depende directamente del estado del agua. Un baño de cinco minutos puede convertirse en un impacto duradero para estos hábitats.

ANTES DE SUBIR A UN IBÓN, INFÓRMATE

Las autoridades insisten en la importancia de consultar la normativa específica de cada ruta o ibón antes de visitarlo. En algunos casos es necesario avisar al 112 o contar con permisos previos, especialmente si se planean actividades como acampada o travesías prolongadas. Y si aún queda duda: no, por norma general en los ibones permiten el baño.