Una de las escapadas más especiales que puedes hacer en el Pirineo aragonés es descubrir sus ibones, los espectaculares lagos de origen glaciar que salpican la provincia de Huesca y que sorprenden por su enorme valor natural.
Una visita a los 14 ibones más espectaculares es uno de los planes en Huesca más especiales que ofrece la provincia oscense y que puedes realizar antes de que se acabe el año. En ocasiones, llegar hasta ellos, sobre todo si ya han caído las primeras nevadas, implicará transitar por distintos senderos y rutas, pero que bien valen la pena conocer o volver a visitar por esta hermosa zona del norte de España.
A continuación repasamos todo sobre los ibones que hemos seleccionado para que puedas descubrirlos de antemano en tu próxima visita a la provincia de Huesca.
- Ibón de Acherito
- Ibón de Anayet
- Ibón de Astún
- Ibón de Bernatuara
- Ibón de Escarpinosa
- Ibón de Estanés
- Ibón de los baños
- Ibón de Plan
- Ibon de Villamuerta
- Ibón Marboré
- Ibón Piedrafita
- Ibones Azules
- Ibones de Asnos y Sabocos
Ibón de Acherito
El ibón de Acherito está situado en el municipio de Ansó, en una altitud de 1.798 metros. Se trata del único ibón en la cabecera del río Aragón Subordán y es uno de los más occidentales de Pirineos con el francés lac d’Ansabère.
Este lago tiene aguas azules y está rodeado por un hemiciclo de vistosas agujas calizas, ideales para contemplar inmerso en un placentero relax. Para llegar hasta el lugar el tiempo estimado es de 3 horas 45 minutos y, durante todo el recorrido, se pueden observar unas vistas panorámicas inmejorables del valle del Aragón Subordán.
Ibón de Anayet
El ibón de Anayet es otro de los ibones destacados de Aragón, especialmente por su singularidad y belleza, que genera tanta atracción entre los visitantes.
Es uno de los más famosos del Pirineo, con una ruta de moderada duración y no demasiado exigente por lo que llegar hasta el lugar tiene dificultad aceptable para toda la familia.
Ibón de Astún o ibón de Las Truchas
Los ibones de Astún son de los más elegidos por los senderistas, por sus rutas llenas de encanto, que permiten ir recorriendo alguno de los ibones más reconocidos del Pirineo aragonés.
La estación de esquí de Astún es el punto de partido de esta travesía y se encuentra a unos 1.600 metros de altura, desde donde puede cogerse un telesilla que lleva hasta el ibón de las Truchas en unos diez minutos.
Se pueden visitar el ibón de Lac de Casterau, de Escalar, de Lac du Miey o el Lac de Bersau.
Ibón de Bernatuara
El ibón de Bernatuara tiene una forma de círculo casi perfecto y luce unas aguas cristalinas y verdosas, de gran atractivo.
Visitarlo, es una de las excursiones más populares en el Valle de Bujaruelo, por lo que se trata de un destino o ruta muy demandada. Es considerado uno de los ibones más bonitos, por las vistas que ofrece y su situación, rodeado de las majestuosas cumbres.
Ibón de Escarpinosa
El ibón de Escarpinosa está localizado en el municipio de Benasque. Este ibón también es conocido como Aigüeta de Batisielles, uno de los parajes más afamados y visitados del valle de Benasque.
Se pueden observar en su recorrido diferentes pisos de vegetación de la montaña pirenaica y además este ibón es de los pocos que cuenta con árboles en sus orillas. Se trata de un tupido bosque de pino negro, sumamente atractivo y fascinante. El tiempo estimado es de de 4 horas y 30 minutos para poder completar el recorrido ida y vuelta del ibón de Escarpinosa.
Ibón de Estanés
El ibón de Estanés está situado en el municipio de Ansó, a unos 1.693 metros de altitud, un paraje muy vistoso y visitado por su accesibilidad y las vistas que ofrece.
Hasta llegar al ibón se atraviesan las turberas de La Paul de Bernera y Plana Mistresa. Se trata de humedales formados por la obstrucción de antiguos ibones y que en la actualidad son el hábitat de la rana bermeja, los sarrios y una zona de paso de los últimos osos pirenaicos.
El tiempo que lleva ir y volver al ibón de Estanés es de 6 horas y 10 minutos, sin contar las paradas que se realizan en todo el trayecto.
Ibón de los Baños
El ibón de los Baños es muy accesible y hasta se puede llegar en coche. Este ibón está situado en el balneario de Panticosa y es uno de los atractivos más fáciles para llegar por lo que es recomendado para las familias.
Ibón de Plan
El ibón de Plan es uno de los enclaves más reconocidos del Pirineo y es también llamado Basa de la Mora.
Su entorno es muy atractivo: está rodeado por montañas y distintos bosques de pino negro que sobresalen de sus verdes praderas.
Este ibón tiene distintas rutas de acceso, unas más difíciles que otras. Pero la más sencilla permite llegar hasta en coche hasta el Refugio de Labasar y luego desde allí apenas hay unos 20 minutos de ida y otros 20 de vuelta para llegar hasta el ibón.
Sin embargo, para los más aventureros, desde Saravillo se puede realizar una ruta a pie que lleva unas 6 horas entre la ida y la vuelta.
Ibon de Villamuerta
El ibón de Villamuerta está situado en el valle de Benasque y son un destino accesible y perfecto para una ruta sencilla con niños, en familia, sin complicaciones.
En total, la excursión desde el refugio de la Besurta, en los Llanos del Hospital, tiene una duración de una hora y media, ida y vuelta.
Ibón Marboré
El ibón de Marboré está a los pies del glaciar de Monte Perdido y su población más cercana es Bielsa. Este ibón es también conocido como Marmorés, y a lo largo de su recorrido, hasta llegar a él, se puede disfrutar de un magnífico panorama alpino con el Mallo de Marmorés/Cilindro de Marboré y la cara norte de la Punta de Treserols/Monte Perdido con sus dos glaciares colgados.
Todo el trayecto, ida y vuelta, sin contar las paradas, lleva un tiempo estimado de 7 horas.
Ibón de Piedrafita
El ibón de Piedrafita es una sencilla y breve ruta de unos seis kilómetros, que a lo sumo lleva dos horas de travesía.
Este ibón es uno de los ibones más accesibles del Valle de Tena y se ubica a los pies de la imponente Peña Telera, que tiene una deslumbrante belleza.
Ibones Azules
Los ibones Azules son dos, los cuales se encuentran en la localidad de Panticosa. Una vez allí, se puede contemplar toda la belleza del ambiente de las altas montañas, ya que para llegar a ellos se pasa por los ibones de Baños y de Bachimaña.
Está muy cerca al macizo del Infierno o Quijanar de Pondiellos y durante el recorrido también se pueden observar las huellas de los episodios glaciares ordenados en el tiempo. Para lograr llegar a estos ibones, se debe disponer de 5 horas entre ida y vuelta y sin contar las paradas que puedan realizarse.
Ibones de Asnos y Sabocos
Los ibones de Asnos y Sabocos, está situados muy cerca de la estación de esquí de Panticosa y para poder acceder a ellos hay que dirigirse por telecabina de Panticosa. Esto hace que sea uno de los lugares más visitados por el turismo, especialmente por familias con niños en esta zona. La telecabina funciona entre el 4 de julio y el 30 de agosto.
Pero además, a estos ibones se puede llegar realizar una ruta senderista desde Hoz de Jaca o desde Panticosa, las cuales tendrán una duración de unas dos horas y media de ascensión.



