ARAGÓN, PUEBLO A PUEBLO

Este es el pueblo de Huesca donde nació el Reino de Aragón y guarda una fortaleza en forma de estrella

Jaca es mucho más que su Ciudadela, y guarda rincones y edificios con cientos de años de historia y anécdotas
La Ciudadela de Jaca, en Huesca, vista desde arriba con todo su esplendor. Foto: Turismo de Aragón
photo_camera La Ciudadela de Jaca, en Huesca, vista desde arriba con todo su esplendor. Foto: Turismo de Aragón

Hay un pueblo de Huesca que acoge cada año a miles de visitantes que buscan algo más que unas vacaciones. Lo eligen por sus vistas al Pirineo, por su ambiente animado, por su gastronomía de altura y por una fortaleza de cinco puntas que se ha convertido en símbolo del territorio. Allí, la historia y la montaña se dan la mano en una de las ciudades más sorprendentes del norte de España.

Y es que Jaca fue capital del Reino de Aragón, alberga la primera catedral románica de la Península Ibérica y su Ciudadela del siglo XVI es uno de los conjuntos militares mejor conservados del país y que en 2024 alcanzó su visitante número un millón, consolidándose como uno de los grandes atractivos turísticos del norte de Aragón.

Pero además tiene pistas de esquí a pocos minutos, rutas de senderismo que atraviesan valles espectaculares, festivales de música y folklore, tapas que hacen la boca agua y una agenda cultural que no descansa ni en invierno ni en verano. 

  1. LA CIUDADELA DE JACA, LA FORTALEZA CON FORMA DE ESTRELLA
  2. QUÉ HACER Y QUÉ VER EN JACA
  3. CÓMO LLEGAR A JACA

LA CIUDADELA DE JACA, LA FORTALEZA CON FORMA DE ESTRELLA

La Ciudadela de Jaca es uno de los lugares más impresionantes que ver en el Pirineo aragonés. Esta fortaleza de cinco puntas, también conocida como Castillo de San Pedro, fue construida por orden de Felipe II a finales del siglo XVI para defender la frontera con Francia. Su diseño en forma de estrella, el foso sin agua y los baluartes defensivos hacen de este recinto uno de los mejores ejemplos de arquitectura militar renacentista de Europa.

La Catedral de San Pedro de Jaca fue construida a finales del siglo XI. Foto: Turismo Aragón
La Catedral de San Pedro de Jaca fue construida a finales del siglo XI. Foto: Turismo Aragón

El conjunto incluye cuarteles, túneles, polvorines, un puente levadizo, la capilla barroca de San Pedro y un espectacular Museo de Miniaturas Militares, con más de 32.000 figuras repartidas en 23 dioramas que recrean batallas históricas desde el Antiguo Egipto hasta la actualidad. Todo ello rodeado por un foso donde vive una pequeña manada de ciervos, uno de los iconos más fotografiados del lugar.

La visita a la Ciudadela de Jaca puede hacerse por libre o con guía. La entrada general cuesta 8 euros en taquilla o 5 euros si se compra online. Las visitas guiadas cuestan 10 euros (6 euros online), y hay tarifas reducidas para pensionistas, estudiantes, familias numerosas y personas desempleadas. Los menores de 6 años entran gratis. También hay actividades familiares como “Ecociudadela”, “Animalandia” y visitas teatralizadas como “La Memoria de la Piedra”, desde 7 u 8 euros.

Los horarios de la Ciudadela de Jaca varían según la temporada. En verano, abre de 10.30 a 13.30 horas y de 16.00 a 20.00 horas. Durante el resto del año, el horario de tarde suele acortarse. El recinto permanece cerrado solo en fechas concretas: 1 de enero, 5 de mayo, 25 de junio y los días 24, 25 y 31 de diciembre.

QUÉ HACER Y QUÉ VER EN JACA

Además de su impresionante fortaleza de cinco puntas, Jaca tiene muchas otras joyas que no pueden olvidarse.

La catedral de San Pedro de Jaca: Primer Templo Románico de España.

La Catedral de San Pedro de Jaca fue construida a finales del siglo XI por orden del rey Sancho Ramírez y continuada por Alfonso I el Batallador. Está considerada el primer templo románico de la Península Ibérica. Su planta basilical, las tres naves separadas por columnas robustas, la cúpula octogonal sobre trompas y la presencia de los característicos taqueados jaqueses la convierten en un referente arquitectónico.

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La Catedral de Jaca está considerada el primer templo románico de la Península Ibérica. Foto: Turismo Aragón

El templo conserva capiteles historiados con escenas bíblicas y ornamentaciones vegetales, así como portadas con tímpanos románicos que siguen sorprendiendo al visitante. Dentro del mismo recinto, se encuentra el Museo Diocesano de Jaca, instalado en el antiguo claustro. Este espacio expositivo alberga una de las mejores colecciones de pintura mural románica de Europa, con frescos procedentes de iglesias pirenaicas como Bagüés, Ruesta o Ipas, además de esculturas, retablos y piezas de orfebrería sacra.

Los horarios de la Catedral de San Pedro de Jaca son de 09.00 a 13.30 horas por la mañana y de 17.00 a 20.00 horas por la tarde, de martes a domingo, aunque pueden modificarse durante celebraciones litúrgicas. La entrada general cuesta solo 2,50 euros, e incluye una breve visita guiada al templo.

Museo Diocesano de Jaca

Situado en el claustro y dependencias anexas a la Catedral de San Pedro de Jaca, el Museo Diocesano de Jaca reúne una de las colecciones más relevantes de pintura mural románica del mundo. Fue inaugurado en 1970 y reabierto en febrero de 2010 tras una profunda reforma museográfica.

El museo muestra frescos procedentes de iglesias pirenaicas como Bagüés, Ruesta o Navasa, además de esculturas románicas, capiteles, rejerías y piezas de arte sacro de la Edad Media hasta el Renacimiento. Destaca la Sala Bagüés, un espacio recreado a escala real del templo original donde se exponen pinturas completando una narración Bíblica medieval prácticamente intacta.

Aunque el acceso al Museo Diocesano de Jaca es de pago en condiciones normales, con una entrada general de 6 euros, sí existen jornadas de puertas abiertas en fechas especiales, como el Día Internacional de los Museos o los aniversarios del centro. En febrero de 2025, por ejemplo, se celebraron visitas gratuitas con motivo del 15º aniversario de su reapertura.

Para el resto del año, se aplican tarifas reducidas de 4,50 euros para estudiantes, jubilados y familias numerosas, y 3 euros para niños entre 7 y 16 años. Los menores de 7 entran gratis.

Casco Antiguo

Uno de los grandes placeres que ofrece Jaca es perderse por su casco antiguo, un entramado de calles con siglos de historia, plazas animadas y edificios cargados de simbolismo. Aquí se mezclan comercios tradicionales, bares de tapas y monumentos que cuentan el pasado medieval de la ciudad, desde que fue capital del Reino de Aragón. El paseo permite descubrir rincones únicos, fachadas blasonadas y algunos de los templos más importantes del Pirineo.

En pleno centro se encuentra el ayuntamiento de Jaca, un edificio renacentista del siglo XVI con soportales, escudo monumental y elegantes balcones. Muy cerca, destacan varias iglesias históricas de Jaca como la de Santiago, la del Carmen y la de San Salvador y San Ginés, esta última una de las más antiguas y singulares de la ciudad.

En su interior se conserva una auténtica joya del patrimonio aragonés: el sarcófago de Doña Sancha, datado en el siglo XII y considerado una de las obras más importantes de la escultura románica funeraria en España. Tallado en piedra caliza, representa escenas del alma de la infanta ascendiendo al cielo, con iconografía simbólica que lo vincula al arte del románico pleno.

Doña Sancha era hija de Ramiro I y hermana de Sancho Ramírez, y pasó sus últimos años en el monasterio de Santa Cruz de la Serós. Tras su muerte en 1097, su sepulcro fue trasladado a Jaca, donde hoy es uno de los elementos más valorados del arte medieval aragonés.

Dos fiestas que llenan Jaca de visitantes

El Primer Viernes de Mayo y el Festival Folklórico de los Pirineos, ambas declaradas Fiestas de Interés Turístico Nacional son eventos que reúnen a miles de personas cada año y que reflejan la profunda conexión de la ciudad con su historia y la cultura popular.

El Primer Viernes de Mayo se celebra cada año en esa fecha exacta, rememorando una legendaria victoria del conde Aznar Galíndez sobre tropas musulmanas. La jornada comienza con un desayuno popular en el Llano de la Victoria, donde según la leyenda tuvo lugar la batalla, y culmina con un espectacular cortejo histórico por el centro de Jaca, en el que participan cientos de personas vestidas de época. El momento culminante llega cuando se canta el himno local en el balcón del Ayuntamiento, ante miles de asistentes. Esta fiesta fue reconocida como de Interés Turístico Nacional en 2020 y sigue creciendo año tras año, tanto en participación como en actividades paralelas, como mercados artesanales, talleres y conciertos.

Por su parte, el Festival Folklórico de los Pirineos se celebra cada dos años, en ediciones impares, y transforma Jaca en un cruce de culturas durante cinco días. Fundado en 1963 y con reconocimiento nacional desde 1988, el festival acoge grupos folclóricos de los cinco continentes, que desfilan por las calles y ofrecen espectáculos en diferentes escenarios, como el Pabellón Olimpia o la pista de hielo. La última edición, en 2025, reunió a más de 50.000 asistentes y una veintena de delegaciones internacionales. Además de las galas y pasacalles, se organizan talleres, exposiciones y actividades para todas las edades, haciendo del festival una experiencia cultural inmersiva única en Europa.

El mejor mirador de Jaca está en el Fuerte de Rapitán

El Fuerte de Rapitán, situado en lo alto del monte que lleva su nombre, ofrece el que probablemente sea el mejor mirador de Jaca. Desde este punto estratégico se obtiene una panorámica privilegiada de toda la ciudad y del entorno natural que la rodea, con la Peña Oroel dominando el horizonte. Aunque el interior del edificio no siempre está abierto, la visita merece la pena únicamente por sus exteriores: una fortaleza semienterrada cuyos muros de piedra parecen emerger de la propia montaña.

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La Ciudadela de Jaca es uno de los mejores ejemplos de arquitectura militar renacentista de Europa.

A pocos metros del fuerte se encuentra un mirador acondicionado con paneles informativos que facilitan la identificación de los principales elementos del paisaje. La vista abarca la ciudad de Jaca en primer plano y, al fondo, la silueta inconfundible de la Peña Oroel. Este enclave permite disfrutar de un entorno tranquilo, ideal para la observación y la fotografía.

El acceso puede realizarse a pie, mediante una ruta que recorre el monte, o en vehículo privado a través de una carretera de curvas que se completa en aproximadamente 10 minutos. En la entrada del fuerte hay un aparcamiento gratuito, lo que facilita la visita sin complicaciones. El Fuerte de Rapitán se consolida así como una de las paradas imprescindibles para quienes deseen contemplar Jaca desde las alturas.

CÓMO LLEGAR A JACA

Desde Zaragoza

Para ir de Zaragoza a Jaca, la mejor opción es en coche ya que solo se tarda 1 hora y 35 minutos. También se puede ir en bus que se tarda 2 horas y 15 minutos y cuesta entre 11 y 19 euros o en tren cuyo precio varia entre los 2 a los 16 euros y se tarda 2 horas y 45 minutos.

Desde Huesca

De Huesca a Jaca hay un poco menos de 1 hora si vas en coche, en bus es 1 hora y 15 minutos y cuesta entre 5 y 9 euros u otra opción es en tren que se tarda aproximadamente 1 hora y 44 minutos y cuesta entre 10 y 15 minutos.

Desde Teruel

De Teruel a Jaca hay 3 horas y 5 minutos aproximadamente, y es sin duda la mejor opción.