Los edificios desalojados en Huesca se pueden rehabilitar, pero el regreso total de los vecinos apunta al verano
El regreso de los vecinos desalojados en la plaza Santa Clara de Huesca hace ahora ocho días ya tiene una hoja de ruta que descarta de entrada derrumbe, con el que se especuló en un inicio, e incluso algunos plazos. El Ayuntamiento trasladó a los afectados en una reunión celebrada este jueves la posibilidad de rehabilitar los cuatro edificios, también el más afectado, con la vista puesta en el próximo verano para la vuelta de los inquilinos. Fechas, en cualquier caso, aproximadas.
Son las primeras conclusiones que han ofrecido los informes técnicos contratados por el consistorio tras el desalojo. De este modo, el escenario más factible no es empezar de cero desde el solar vacío sino actuar sobre las estructuras dañadas.
Los pilares presentan afecciones por un proceso de “carbonatación de la armadura del hormigón”, provocando la pérdida de estabilidad de los bloques en última instancia. Esto obliga ahora a analizar cada pilar, si bien hay dos portales (el uno, donde se abrió la puerta del regreso esta misma semana, y el tres) sin afecciones estructurales. Cabe recordar que las patologías que desencadenaron todo el proceso se detectaron en un local ubicado en los bajos del número cuatro, junto a la calle San Lorenzo.
Sea como fuere, y según explican a este diario asistentes a la reunión, se quiso dejar claro por parte del Gobierno municipal y del arquitecto Rafael Zalba Jiménez, autor del informe previo al desalojo, el nuevo escenario de las obras, que podrían empezar en Navidad. En una entrevista concedida a Aragón Radio, la alcaldesa Lorena Orduna ha avanzado que los vecinos del número uno podrían regresar también en torno a esas fechas. “Otra cosa diferente es el dos, tres y cuatro, pero técnicamente hay muchas soluciones y en menos de un año podrán volver a sus casas”, ha precisado.
“El daño existe, la preocupación existe pero todos los pilares no están igualmente afectados. No va a ser lo mismo solucionar unos que otros. Ni la complejidad, ni el precio”, ha declarado Orduna, quien también ha avanzado que tras las fiestas navideñas podría existir incluso “un presupuesto” para la reparación, a cargo de los vecinos pero con la promesa de “ayudas y subvenciones” por parte del consistorio y la DGA.
Hasta 90 de los más de 200 afectados se encuentran realojados en recursos municipales con la estancia garantizada hasta después de Navidad. Orduna ha avanzado la ampliación de estos plazos si fuese necesario, ante la dificultad para alquilar o comprar una nueva vivienda en la ciudad. “La gente es consciente de que faltan pisos de alquiler, algunos que están cerrados y no se alquilan. Huesca tiene un parque de pisos vacíos enorme”, ha apuntado.
Al margen de los vecinos están los negocios. Algunos, como la autoescuela Goya o la administración de loterías, están a la espera de la licencia de apertura de su nuevo local por parte del consistorio. En paralelo, continúa abierta la ventanilla única para los afectados en el centro cívico Manuel Benito Moliner, ante posibles dudas y necesidad de asesoramiento legal.