Condenado a ocho años de cárcel el joven acusado de la brutal violación durante las fiestas de Jaca de 2022

La APH condena a ocho años de cárcel a un joven que violó a una chica en reiteras ocasiones la misma noche durante las fiestas de Jaca de 2022.
Los magistrados consideran que las declaraciones de la víctima desde que interpuso la denuncia han sido "claras, coherentes y reiterativas" y por eso han dado credibilidad a su versión y no a la del joven de 23 años

La Audiencia de Huesca ha condenado a un joven de 23 años de edad, Alexandru M., a la pena de ocho años de cárcel por la brutal violación a una mujer ocurrida durante las fiestas patronales de Jaca de 2022. Asimismo, en su sentencia el tribunal le prohíbe comunicarse con la víctima, tanto por medios directos como indirectos, y aproximarse a ella a una distancia inferior a un kilómetro de distancia durante 13 años.

Los magistrados también condenan al encausado a una medida de libertad vigilada para cuando el joven condenado finalice su pena de prisión que le prohíbe igualmente aproximarse a la víctima a menos de un kilómetro “de su domicilio, lugar de estudio o trabajo, o lugares por la misma frecuentados y el veto de comunicación con la misma por cualquier medio, por período de 7 años”. En cuanto a la responsabilidad civil, se refiere le condenan a indemnizar a la víctima con 20.000 euros y al pago de todas las costas del juicio, incluidas las de la acusación particular.

Los hechos, que fueron enjuiciados el mes pasado, comenzaron en torno a las 3.00 horas del 27 de junio de 2022 cerca del recinto donde se sitúan las carpas de las peñas durante las fiestas patronales de de Santa Orosia, en Jaca. En los hechos probados por el tribunal, cuando la víctima se estaba marchando a su casa, el acusado fue tras ella al tiempo que le profería expresiones como “hija de puta", "por tu culpa he pasado tres días en el calabozo", “palomita”o “te quiero”.

EL ACUSADO VIOLÓ A LA VÍCTIMA EN MÁS DE UNA OCASIÓN

Dado el momento, Alexandro M. “la agarró fuertemente del brazo y tiró de su cabello hasta tirarla al suelo, introduciendo sus genitales en la boca y obligándola a practicarle una felación”. Aunque ella consiguió zafarse y huir a su domicilio, el encausado le siguió nuevamente y entró con ella. Una vez en el interior de la vivienda y mientras ella se estaba cambiando la camiseta “porque estaba mojada”, el agresor le atacó nuevamente y le violó “sin que ella tuviera posibilidad de defenderse, mientras ella le pedía por favor que parase, y le decía que la estaba violando”. Esto se repitió una vez más hasta que finalmente la denunciante pudo vestirse y abandonar su propia casa.

El informe forense reveló las lesiones equimóticas, consistentes en moraduras y cardenales, y que los médicos valoraron en n perjuicio personal por pérdida de calidad de vida de 7 días de carácter básico. Asimismo, su salud mental también se vio perjudicada con trastorno de estrés postraumático de intensidad elevada.

“RELATO DE LA VÍCTIMA CLARO, COHERENTE Y REITERATIVO” DESDE LA DENUNCIA

Durante la vista oral del procedimiento en la APH, la víctima contó que se conocían “desde que eran críos” y que tras el primer episodio violento la noche de los hechos en la que ella consiguió zafarse e irse a su casa, “sabía que él la seguía de nuevo pero creía que podía controlarlo, estando ella tan nerviosa que fue él quien abrió la puerta de su casa”.

De acuerdo a los magistrados que han redactado la sentencia condenatoria, consideran el relato de la denunciante a lo largo de las diferentes fases del proceso ha sido “clara, coherente y reiterativo”. Por el contrario y según el criterio de la sala. “no han sido suficientes los esfuerzos defensivos del acusado, quien no ha propuesto ninguna prueba testificar o pericial, ofreciendo un relato alternativo inconsistente”, reza el fallo.