El Gobierno de Aragón está trabajando en una normativa para prohibir la instalación de placas fotovoltaicas flotantes en los embalses de titularidad estatal, una medida que aprobó el Consejo de Ministros con un Real Decreto el pasado 9 de julio. Así lo ha anunciado este martes el presidente Jorge Azcón en su visita al Valle de Tena, asegurando que provocaría un impacto “nocivo y negativo” en el paisaje, el turismo y los municipios y ha lamentado que el Gobierno de España, y concretamente la Ministra de Transición Ecológica, Teresa Ribera, tome esta decisión “desde el desconocimiento del territorio” y “sin tener en cuenta las consecuencias”.
La normativa que impulsará el Ejecutivo estará enmarcada dentro del próximo Plan Energético de Aragón y se limitará a las competencias propias de la comunidad en materia paisajística, como ha señalado Azcón sin dar más detalles al respecto. El presidente sí ha remarcado el apoyo de las localidades afectadas y de la Diputación Provincial de Huesca (DPH), cuyo presidente, Isaac Claver, ha estado presente para mostrar su rechazo y ha asegurado que se brindará “respaldo jurídico” a los municipios que lo precisen.
UN TOTAL DE 14 EMBALSES AFECTADOS EN ARAGÓN
En total, en Aragón son susceptibles 14 embalses para la instalación de estas placas fotovoltaicas flotantes: Moneva, El Val, Cueva Foradada, Lechago, Gallipuén, Tranquera, Sotonera, El Grado, Montearagón, Ardisa, La Estanca, San Salvador, Búbal y Lanuza. Como recoge el Real Decreto aprobado por el Consejo de Ministros la instalación podría ocupar hasta el 15% de la superficie del agua y la concesión se limita a 25 años, quedando prohibida su instalación en lagos, lagunas o masas de agua no artificiales o que estén protegidas.
Para Azcón, la posición de la Comunidad es clara ante este respecto. “Ni queremos placas flotantes ni estamos dispuestos a dejar que las instalen sin movernos porque creemos que es una injusticia. Los embalses constituyen una parte esencial de nuestro patrimonio paisajístico y son fuente de actividad cultural, deportiva y turística y, por tanto, de desarrollo económico”, ha remarcado.
Una idea que ha remarcado el alcalde de Sallent de Gállego, Jesús Gericó, quien ha asegurado que desde el territorio “ya han aportado mucho más de lo que les tocaba”. “Estas aberraciones las aprueba gente que desconoce el territorio. La electricidad se genera en unos pueblos que ya han sufrido mucho, que tienen a sus vecinos enterrados debajo del agua. El peaje que hemos pagado ya es suficientemente grande”, ha declarado Gericó.
AZCÓN PIDE EL RESPALDO POLÍTICO
Por ello, para impedir la instalación, Azcón ha pedido el respaldo unánime de todas las formaciones políticas en un asunto en el que el Gobierno “recoge el testigo de las Cortes de Aragón, quienes el pasado mes de junio instaron a no autorizar la instalación”. “Es importante dejar de lado los intereses partidistas y defender el territorio, el Pirineo y los emplazamientos en los que hay embalses”, ha indicado.
Por último, el presidente ha querido puntualizar que la oposición a esta medida no condiciona el compromiso de Aragón con las energías renovables y ha recordado que se posiciona como la cuarta que más genera después de Castilla y León, Castilla La Mancha y Andalucía. “Una cosa es que estemos a favor de seguir generando energías renovables y otra es que estemos dispuestos a hacerlo a cualquier precio. No tiene ningún sentido y no estamos dispuestos”, ha concluido.