Más de cuatro millones de personas en España han dormido alguna vez en la calle
Dormir al raso o depender de la hospitalidad de un familiar se ha convertido en una experiencia más común de lo que muchos imaginan. En España, más de cuatro millones de personas han dormido alguna vez en la calle y nueve millones lo han hecho en casa de familiares o amigos por motivos económicos. Así lo revela un estudio elaborado por la organización Hogar Sí, que advierte de que el sinhogarismo “no es un problema ajeno”, sino una realidad que puede afectar a cualquiera.
El informe, presentado este martes bajo el título “Radiografía social del sinhogarismo en España: percepciones, realidades y retos”, se ha realizado a partir de entrevistas a 1.500 personas en todo el país. Según los datos, el 10,1 % de los encuestados reconoce haber dormido alguna vez en la calle —lo que equivale a unos cuatro millones de personas—. Además, el 8,1 % ha recurrido a un alojamiento de emergencia (3,3 millones), y el 22,1 % (9,2 millones) ha pasado la noche en casa de familiares o amigos por no poder afrontar los gastos de vivienda.
EL IMPACTO DE LA CRISIS DE VIVIENDA
Siete de cada diez encuestados considera que el sinhogarismo ha aumentado en la última década, en paralelo con la crisis del acceso a la vivienda. Esta tendencia, según Hogar Sí, refleja un problema estructural que requiere medidas urgentes y sostenidas en el tiempo.
Las emociones más frecuentes que despierta esta realidad son la tristeza (64,6 %), la indignación (35,1 %) y la compasión (34,7 %). Solo un 2,1 % asegura sentir indiferencia ante la falta de vivienda.
LA CIUDADANÍA PIDE SOLUCIONES PÚBLICAS Y RECHAZA LAS SANCIONES
El estudio revela también que apenas un 6,4 % de la población apoya sancionar a las personas sin hogar. Un tercio muestra “cierto grado de acuerdo” con multar a quienes utilizan espacios públicos para dormir o asearse, aunque la mayoría defiende respuestas basadas en recursos públicos y políticas de vivienda.
Ocho de cada diez encuestados considera que el sinhogarismo debe abordarse con fondos públicos, y un porcentaje similar reclama mayor inversión en programas de vivienda. Hogar Sí subraya que los ciudadanos piden respuestas estructurales y eficaces para frenar esta problemática.
Más del 80 % de los consultados votaría a partidos comprometidos con esta causa: el 32,6 % ya lo hace y el 51,6 % afirma que podría hacerlo. Además, una gran parte estaría dispuesta a donar o pagar más impuestos si se garantiza una política efectiva para erradicar el sinhogarismo.
LA VIVIENDA ASEQUIBLE, CLAVE PARA EVITAR LA EXCLUSIÓN
La encuesta, elaborada por la empresa 40dB, identifica la vivienda, el empleo y los ingresos estables como los tres pilares esenciales para prevenir el sinhogarismo. También refleja que el modelo tradicional de albergues está agotado: el 73,6 % de los participantes cree que “no son la solución” y el 92 % defiende la necesidad de una vivienda asequible para prevenir o resolver el problema.
Según los últimos datos del INE, cerca del 60 % de las plazas residenciales destinadas a personas sin hogar se encuentran aún en centros colectivos.