Adif frena la alta velocidad entre Madrid y Zaragoza tres horas después tras nuevas denuncias

La medida afecta a un tramo de 78 kilómetros
La decisión llega tras haberse registrado hasta 25 denuncias de incidencias por parte de los maquinistas que irán a huelga

La normalidad en la circulación de la alta velocidad entre Madrid y Zaragoza ha vuelto a romperse este miércoles. Adif ha reinstaurado una limitación de velocidad en la línea apenas tres horas después de haber retirado la restricción aplicada el día anterior, una decisión adoptada tras nuevas alertas sobre el estado de la vía y en plena tensión con los maquinistas.

La medida afecta a un tramo de 78 kilómetros y vuelve a reducir de forma significativa la circulación de los trenes en uno de los principales corredores ferroviarios del país.

Según ha informado el gestor ferroviario, esta misma mañana y siguiendo los protocolos de seguridad, se ha establecido una nueva limitación temporal de velocidad después de que el maquinista de un tren de Renfe haya denunciado el supuesto mal estado de varios puntos de la vía. Fuentes de Adif han explicado a COPE que esta comunicación ha obligado a actuar de inmediato para garantizar la seguridad de la circulación.

La limitación prohíbe superar los 160 kilómetros por hora en el tramo comprendido entre los puntos kilométricos 100 y 178 de la línea Madrid-Zaragoza. Esta decisión llega tras haberse registrado hasta 25 denuncias de incidencias por parte de los maquinistas, lo que motivó la primera restricción, levantada y restablecida en el mismo día.

SEMAF ANUNCIA UNA HUELGA GENERAL

En paralelo, el malestar en el sector ferroviario ha ido en aumento. El sindicato español de maquinistas ferroviarios, Semaf, ha anunciado la convocatoria de una huelga general para reclamar que se garantice la seguridad y la fiabilidad de la red ferroviaria tras los recientes accidentes con numerosos fallecidos.

Tras el accidente de tren en Adamuz (Córdoba) y el de Rodalies en Gelida (Barcelona), el sindicato ha avanzado en un comunicado que exigirá responsabilidades penales a las personas encargadas de garantizar la seguridad de la infraestructura ferroviaria y que la reapertura del servicio en el ámbito de Cataluña no se produzca sin las garantías necesarias para una circulación segura.