Los estudiantes aragoneses tienen motivos para sonreír. Con un 97,51% de aprobados en la PAU, la mayoría encara estos días con alivio y alegría tras conocerse las notas este miércoles. Pero si hay quienes viven este momento con una satisfacción especial, son los alumnos que han logrado las calificaciones más altas de Aragón. Es el caso de Andrea Baños García, de Huesca, y Diego García Górriz, de Teruel, que han terminado la prueba con las mejores notas de sus respectivas provincias.
Diego estudió en IES Francés de Aranda. Para él fue una sorpresa enorme descubrir que había conseguido la mejor nota de Teruel. “Yo había hecho cuentas y me salía un 13,5 más o menos, pero no había contado las obligatorias, y con las obligatorias me salía más. Estaba con mis padres, y cuando me avisaron de Unizar (para decirle que tenía la nota más alta de Teruel) me sorprendí. Sabía que iba a sacar buena nota, pero no me esperaba ser la nota más alta de Teruel. Para mí fue un sorpresón.”, ha explicado a ARAGONPRESS.
En el caso de Andrea, que ha cursado sus estudios en IES Baltasar Gracián de Graus, la noticia le pilló como a otros muchos jóvenes aragoneses: celebrando el final del curso en Salou. “Estaba en el apartamento con mis amigos cuando nos enteramos de que ya habían colgado las notas. Vimos los resultados todos juntos y la verdad es que fue una alegría para mí”. Su nota, un 13,879, entraba dentro de sus expectativas, aunque lo que no esperaba esta oscense, natural de Benabarre, es que iba a terminar siendo la mejor nota de la PAU de su provincia.
DIFERENTES CAMINOS, UN MISMO OBJETIVO
Diego, por su parte ha logrado en la PAU un 13,678. Su sorpresa y alegría al ver la nota, más que por ser una de las mejores notas del territorio, fue al saber con certeza que podría entrar a su carrera soñada: Farmacia. Diego se decantó por ella al mirar las asignaturas, y ver que estaban muy relacionadas con la Biología y la Química, y al constatar que esta carrera cuenta con una amplia variedad de salidas profesionales. Para estudiar la carrera, puesto que la Universidad de Zaragoza no cuenta con grado en Farmacia, se irá a la Universidad de Valencia, puesto que, de las opciones con la que cuenta “es la que me pilla más cerca”.
Una opción completamente distinta ha escogido Andrea, quien se ha decantado por estudiar Administración y Dirección de Empresas en la Pompeu Fabra de Barcelona. “Es una carrera que me llamaba mucho la atención, y quiero estudiarla en Barcelona porque tengo familia ahí. Además, esta universidad está muy bien valorada para ADE”, ha explicado.
En cuanto al secreto para lograr estos resultados, Diego ha asegurado que “al final cada uno tiene sus métodos, pero lo que tengo claro que siempre influye es el trabajo diario”. En su caso, lo que más le ha ayudado es “empezar a trabajar desde el primer día; aunque no hubiéramos visto el contenido prácticamente, me daba igual. Me hacía resúmenes, esquemas, iba estudiando poquito a poquito, practicando los ejercicios día a día”. Coincide con él Andrea, que ha asegurado que lograr este objetivo solo se consigue haciendo un gran esfuerzo durante todo el curso, y teniendo muy clara cuál es la meta.
UN RESULTADO FRUTO DE SU ESFUERZO
Ese esfuerzo diario de estos jóvenes se ha visto reflejado, por supuesto, también en sus notas de Bachillerato. El turolense terminó el curso con una media de 9,88 algo que, aunque para otros pueda ser toda una hazaña, Diego expresa con cierta pena. “Saqué todo dieces en segundo de Bachillerato, pero se me quedaron dos nueves de primero”. Una nota muy parecida luce orgullosa Andrea, con un 9,89, que ha asegurado que es fruto de la constancia y de una buena organización. “Al final es organizarte y saber cuál es tu objetivo”, ha asegurado.
Ambos estudiantes han confesado que afrontó los días de la PAU con muchos nervios, sobre todo el primer día. “El primer día me consto muchísimo dormir, aunque sabía que no pasaba nada, que si por lo que fuera se me daba un poco peor podía escoger alguna otra carrera que tuviera que ver con química y biología. No iba presionado con la nota en ese sentido, pero sí que es verdad que te autoexiges a lo mejor demasiado, que piensas que con todo lo que has estudiado, lo que te has esforzado, quieres que todo salga bien”, ha relatado Diego.
Asimismo, ha confesado que esta PAU ha sido “más competencial”. Si bien ha afirmado que los ejercicios “no eran complicados”, sí que ha considerado que eran “Algo diferentes a lo que estábamos acostumbrados. No estaban tan orientados a memorizar, sino que algo más aplicado a la práctica. Entonces tenías que pensar un poco más, y sobre todo entenderlo”. Andrea también noto esos cambios en el modelo de prueba, aunque igualmente ha asegurado que salió con la sensación de que le habían salido bastante bien.
NUEVOS PLANES
Ahora que ha pasado algo de tiempo, Diego ha explicado que se siente “como en una nube, muy contento y muy satisfecho”. Ha asegurado que lo dio todo hasta el final y que ahora “toca descansar, desconectar a tope y a lo mejor sacarnos el carnet de conducir, aunque sea poco a poco".
Con ejemplos como los de Andrea y Diego, queda demostrado que el esfuerzo, la constancia y una buena planificación dan sus frutos. Ambos no solo han alcanzado resultados sobresalientes en la PAU, sino que también han logrado abrirse camino hacia sus metas académicas, ilusionados por lo que les depara el futuro. Mientras celebran el merecido descanso tras meses de estudio intenso, su historia inspira a una nueva generación de estudiantes aragoneses que, con trabajo diario y objetivos claros, también pueden alcanzar la excelencia.

