La DGA se mantiene firme sobre Caneto: "Hay que ajustarse a la realidad, no pueden mentir"

La consejera de Educación, Tomasa Hernández, ha asegurado que ni falta diálogo ni se pondrán obstáculos pero que se debe ser exigente con las medidas de seguridad
Imagen de archivo. La consejera Hernández, este verano, en Caneto
photo_camera Imagen de archivo. La consejera Hernández, este verano, en Caneto

El departamento de Educación del Gobierno de Aragón se mantiene firme con su postura ante el proceso judicial abierto en el centro de enseñanza de Caneto (Huesca). La delegada de la consejería, Tomasa Hernández, ha insistido este lunes en que no falta diálogo pero que no se pueden rebajar las exigencias más si cabe después del incendio que se produjo hace dos semanas. "Hay que ajustarse a la realidad, no pueden mentir. Adoptaremos las medidas que considere el juez", ha señalado Hernández.

Desde la DGA se ha reiterado que los niños de Caneto deben estar en las mismas condiciones de seguridad que cualquier centro educativo y que, por tanto, se adoptarán las medidas que considere el juez tras las últimas circunstancias. Hernández ha asegurado que "no pondrán obstáculos" pero que se debe ser exigente ya que la responsabilidad cae en el ramo de Educación.

"Adoptaremos medidas correctoras bajo la supervisión judicial. No podemos dialogar rebajando las exigencias de seguridad", ha declarado la consejera quien se ha defendido asegurando que no se está contra la escuela rural sino contra la "inseguridad en la escuela rural".

PROCESO JUDICIAL

Cabe recordar que las tres aulas de Caneto permanecen abiertas por una decisión cautelar de la sala del Tribunal Superior de Justicia en Aragón y a petición de los vecinos. Tras el incendio del día 13, tan solo dos están operativas

El martes siguiente, el día 17, desde la consejería de Educación se instó al juez a cargo del proceso que se revisen las contracautelas y se responda “con celeridad” de qué condiciones debe cumplir el recinto para continuar con las clases. “Se debe garantizar la seguridad, es nuestro único interés. Las condiciones se han alterado y los bomberos ya han dejado claro que no se reúnen los requisitos de seguridad”, sostenía en los últimos días la consejera de Educación.

Desde el Gobierno de Aragón se insistió en que el aula no sería apta para impartir enseñanza y que se debe cumplir con las contramedidas que rezaba el auto judicial del 3 de abril. Según Hernández, no consta que se hayan producido ni la legalización del sistema contra incendios ni que se haya presentado el informe de resistencia al fuego de elementos estructurales, habiendo como límite el pasado verano. Todo ello se recogió en el escrito dirigido a la sección 1 de la Sala de lo Contencioso-Administrativo del Tribunal Superior de Justicia de Aragón.

EL INCENDIO

El fuego calcinó una de las tres aulas de Caneto hace diez días. Una de las madres de los niños encendió la estufa en torno a las 07.30 horas del viernes para caldear el aula y se marchó. Fue hora y media después, antes del inicio de la jornada escolar, cuando los vecinos comenzaron a ver humo y dieron la voz de alarma.

El foco del fuego estuvo detrás de la estufa de leña y se produjo por la acumulación de calor cerca del tubo de la chimenea de la estufa. Eso sí, gracias a que el recinto quedó cerrado también se ausentó de oxígeno lo que aminoró el incendio y permitió que no fuese a más. Se han notificado daños en las instalaciones eléctricas, en el revestimiento de madera y en las vigas estructurales del aula pero no hubo que lamentar heridos.

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