La comunidad educativa se manifestará si la DGA no retira la zona única de escolarización

Dos tercios del Consejo Escolar votaron en contra pero Educación tiene la última palabra
La mayoría del Consejo Escolar votó en contra del decreto
photo_camera Catorce asociaciones con representación en el Consejo apoyarían las movilizaciones

Los grupos con representación en el Consejo Escolar de Aragón (CEA) que votaron en contra del decreto de escolarización se manifestarán si la DGA no lo retira. Así lo han anunciado este miércoles las hasta catorce asociaciones de alumnos, familias y partidos políticos con representación en las Cortes, que suponen dos tercios del Pleno. Piden la eliminación de la zona única propuesta por la Consejería de Educación, y es que creen que provocará “desarraigo” en los barrios y creará guetos para la gente con menos recursos. Educación debe valorar ahora el informe negativo del CEA, un órgano consultivo pero no vinculante, antes de seguir adelante con el proceso de escolarización, que arrancará en abril.

Tampoco hay plazos para este ultimátum al Departamento. Miguel Ángel Sanz, de Fapar, considera que “hay que dar un tiempo prudencial” a la consejera Claudia Pérez para que responda a estas demandas, algo que a su juicio solo está ocurriendo en declaraciones públicas y no de puertas para dentro, como reclaman. De ese diálogo con la responsable educativa en el Pignatelli, no entenderían “que no rechazase el borrador”, ya que califican esta oposición a su medida como algo casi sin precedentes.

Las cerca de 600 alegaciones al texto se centran en la zona única. Amparados en la “libertad de elección”, Educación abre la puerta a matricular a los niños en cualquier punto de la ciudad donde residan. Si hay más solicitudes que plazas, entra en juego la baremación. “El decreto no habla de eso, al contrario de lo que hacía el anterior. Con la información que tenemos, las familias no saben si van a tener más o menos puntos. Se está hablando de proximidad pero no se sabe cómo se va a regular”, ha manifestado Sanz. No es la única queja, ya que apuntan la posibilidad de concertar la etapa de cero a tres años.

En la comunidad educativa, explica, preocupa cómo pueden afectar estas decisiones tanto a la ciudad de Zaragoza y sus municipios colindantes como al resto de la región. Tampoco entienden su aplicación en un momento donde “el 97% de las familias ya accede a los centros que eligen en primera instancia”. “No aporta nada, ha roto el consenso del que tanto hace gala la propia consejera, el borrador se ha elaborado con precipitación y sin un debate previo”, ha insistido el portavoz de Fapar. A estas reivindicaciones se suman, dentro del Consejo Escolar, Fadea, Faesa, Fapae, el Movimiento Renovación Pedagógica de Huesca, los sindicatos CSIF, CGT, CCOO, UGT, STEA y PSOE, Chunta Aragonesista, Izquierda Unida y Podemos.

DOS ANILLOS DE DISTANCIA

Más tarde, el director general de Planificación y FP del Departamento, Luis Mallada, ha precisado que para la ciudad de Zaragoza se establecerá, con el domicilio familiar como punto de referencia, un anillo de un kilómetro de proximidad y otro de cuatro. Es decir, se podrán escoger aquellos colegios que se encuentren en una u otra franja. Asimismo, Mallada ha asegurado que, a excepción de la votación global sobre el borrador, la mayoría se dirimieron por diferencias cortas. En cualquier caso, asegura, "cuanto más consenso haya, mejor", por lo que estudiarán las nuevas propuestas.

LA DGA ASEGURA QUE VALORARÁ TODAS LAS ALEGACIONES

A esto se ha sumado la vicepresidenta segunda y portavoz del Gobierno, Mar Vaquero, que ha asegurado que el Ejecutivo respetará y estudiará todas las alegaciones, aunque remarcando que este decreto de escolarización recoge los compromisos electorales del Partido Popular. “El Consejo Escolar tiene carácter consultivo, no vinculante, pero la voluntad es alcanzar el máximo consenso. Se valorarán y aquellas cuestiones que refuercen el objetivo del Gobierno, se tendrán en cuenta, como el resto de alegaciones”, ha señalado.