ALTAS CAPACIDADES

Aragón registra 228 alumnos con altas capacidades, la cifra más baja de identificación en España

Estos alumnos representan únicamente el 0,1% de total del alumnado, según el Ministerio de Educación. Este 14 de marzo se celebra el Día de las Altas Capacidades Intelectuales

Aragón tan solo tiene 228 alumnos identificados con altas capacidades intelectuales, convirtiéndose así en la última Comunidad Autónoma en la tabla de detección de Alumnado Con Necesidades Específicas de Apoyo Educativo (Acneae) por alta capacidad, tan solo por encima de Melilla. Estos alumnos representan únicamente el 0,1% de total del alumnado, según el Ministerio de Educación, unos datos poco realistas cuando los especialistas establecen que, al menos, el 10% del estudiantado posee estas características. Este 14 de marzo se celebra el Día de las Altas Capacidades Intelectuales.

La gran diferencia entre los datos aragoneses frente a la media nacional (0,5%) se debe a un cambio en la normativa autonómica de 2018 en la que únicamente se consideraba alumnado con altas capacidades a aquellos que recibían medidas específicas de apoyo educativo como el salto de curso o ampliación curricular. Se dejaba así al margen al resto de niños que recibían otro tipo de atención denominada “actuaciones generales”.

Este cambio dejó fuera a “casi todos los niños con altas capacidades”, expresa la vicepresidenta de Sin Límites, la Asociación Aragonesa de Altas Capacidades, Beatriz Urriés. En total eran 675 los identificados con altas capacidades y tras el cambio en la normativa tan solo quedaron 180, una situación que provocó la supresión de la atención especial que estaban recibiendo en los colegios. Esta medida no solo afectó a este colectivo, pues eliminaron también como Alumnado Con Necesidades Específicas de Apoyo Educativo a niños con TDAH o dislexia, aproximadamente 6.000 niños dejaron de tener esa condición.

Como es habitual en estos casos, la situación ha perjudicado especialmente a las familias con menos recursos, debido a que al dejar de recibir apoyo en los colegios han tenido “tirar de extraescolares o de otro tipo de actividades que suponen un gasto económico”, cuenta Urriés. Imposibilitan también a las familias a acceder a las becas que convoca el Ministerio de Educación cada año al haber perdido la condición de niños con altas capacidades.

FALTA DE PROTOCOLO DE IDENTIFICACIÓN

A esta problemática se suma la inexistencia de un protocolo de identificación, manifiesta Urriés, que en otras comunidades se aplica. El protocolo consiste en realizar una prueba screening en el colegio para detectar qué alumnado tiene altas capacidades o incluso otras necesidades. Por ejemplo, “se puede pasar una evaluación en Primero de Primaria, Sexto de Primaria y luego en algún curso de Secundaria o cuando estipule la normativa”. De esta forma, todo el alumnado pasa a ser reconocido como de alta capacidad.

Para llevar a cabo las pruebas de alta capacidad son los colegios quienes las deben realizar. La vicepresidenta de Sin Límites manifiesta que esta es otra de las dificultades porque dejan la tarea de identificarlos a los profesores, “tienen que ver cómo se comporta el alumno en clase para derivarlo a orientación y eso no puede ser porque en la mayoría de casos no tienen formación y tienden a buscar niños que saquen buenas notas”. Por visión es “imposible” averiguarlo, asegura, ya que son rasgos de la personalidad, comportamiento y razonamientos los que pueden dar “pistas” de alta capacidad.

SOLO 1 DE CADA 3 SON NIÑAS CON ALTAS CAPACIDADES

Las cifras decaen en el caso de las mujeres donde tan solo 1 de cada 3 estudiantes identificados son niñas. Según Urriés, la razón es que en los colegios, los únicos casos que se evalúan son aquellos que “dan problemas” y suelen corresponderse con los niños con “comportamientos más disruptivos”. “Las niñas tienden a portarse mejor y a pasar más desapercibidas”, así que no son evaluadas en los centros, aun cuando tienen informes elaborados por psicólogos clínicos. Casos tan llamativos como dos mellizos, el niño evaluado (considerado Acneae) y con atención específica en clase, y la niña no evaluada porque “como está bien no le hace falta” son respuestas típicas que reciben los padres.

Sin Límites, en cambio, tiene alrededor de 1.000 niños inscritos y existe una paridad entre ambos géneros. La gran mayoría no han conseguido que los colegios los evalúen, a pesar de tener informes de despachos privados, entonces al no tener actuaciones curriculares de ampliación no son reconocidos como altas capacidades “de manera oficial”. “Estamos hablando de un porcentaje de alumnado lo suficientemente alto como para que los colegios se plantearan hacer grupos de trabajo con ellos”,  que es un modelo que funciona en otros países. Sin embargo, cuando esto se propone lo califican como un “trato diferenciado”, aunque “nadie cuestiona, por ejemplo, que un niño vaya a un aula TEA”, reivindica Urriés.

ACTIVIDADES ENTRE IGUALES EN SIN LÍMITES

La Asociación Sin Límites se caracteriza por dar apoyo a familias, centros escolares y niños. La labor más relevante que realizan es la relacionada con las relaciones sociales, con clubes sociales y actividades en las que los niños se pueden reunir porque es “importante que estén entre iguales”, declara su vicepresidenta. Realizan actividades científicas, de robótica, artísticas y sociales para todo tipo de edades, aunque lo más ambicioso es el aula de desarrollo de capacidades en la cual los niños investigan y realizan proyectos.

“Hemos observado que no se comportan igual cuando están en clase que cuando están en actividades de la asociación, donde sí que pueden hablar de sus intereses y de sus inquietudes sin que se los ridiculice”. Entre ellos mismos se “autoayudan” y resulta “muy liberador y enriquecedor” para los niños. Cuando están en el grupo de clase ordinario, en ocasiones, pueden sentir que no “encajan” y que no es su “sitio”, sobre todo cuando “empiezan a adquirir destrezas muy pronto que el resto no sabe hacer o cuando para ellos una pregunta de un compañero es obvia y no comprenden por qué no lo sabe”, cuenta Urriés.

Realizan también una labor de sensibilización en los centros educativos con el objetivo de que entiendan las características del colectivo para que pueda ser atendido correctamente. En este sentido, imparten cursos para el profesorado y formaciones en los centros, además de atender sus consultas y asesorarlos. Por otro lado, orientan a las familias y recomiendan psicólogos especializados si los niños requieren de su ayuda.