ALTAS CAPACIDADES

María Pilar Giménez: “En casos de altas capacidades los colegios no creen necesario tomar medidas"

Solamente se reconoce como “altas capacidades” a aquellos niños que reciben apoyo específico

Aragón cuenta con el registro más bajo de estudiantes con altas capacidades intelectuales de España, siendo estos uno de cada 1.000 alumnos, según los últimos datos del Ministerio de Educación que se corresponden con el curso 2021/2022. Uno de los motivos es que solamente se reconoce como “altas capacidades” a aquellos niños que reciben apoyo específico como el salto a un curso superior para adaptar el aprendizaje de acuerdo a sus necesidades, dejando al margen al resto de niños que necesitan medidas generales como ampliaciones curriculares.

Una problemática que empeora al no existir un protocolo de identificación de niños con altas capacidades en los colegios, según explica la psicóloga clínica María Pilar Giménez, quien expresa que la solución pasaría por realizar unas pruebas screening a todos los alumnos para detectar casos de altas capacidades y ser así reconocidos. Es una labor que debe apoyar el colegio adaptando el aprendizaje en estos casos, aunque “los colegios habitualmente no consideran necesario tomar medidas”, asegura la psicóloga.

PREGUNTA.- ¿Cómo se detecta que un niño tiene altas capacidades?
RESPUESTA.- Para lo que es una evaluación oficial de alta capacidad lo que necesitamos son unos tests de inteligencia, de personalidad, de creatividad, y también se hace uno de alta sensibilidad con perfil sensorial para ver también el perfil en general que tiene el niño.

P.- Antes de realizar estos tests, ¿cómo se puede intuir que un niño tiene estas características?
R.- En principio se suele ver porque las familias notan que son niños diferentes, ya no te hablo de que sean niños muy inteligentes o que saquen muy buenas notas, que nada tiene que ver con la realidad. Sino que son niños diferentes, diríamos que no comparten muchas cosas con otros niños de su edad, formas de pensar, formas de hablar, cómo razonan, miedos o preocupaciones que no se corresponden con su edad, no saben gestionar sus emociones… Son muy diferentes en ese sentido y las familias, en principio, sabemos que algo puede haber ahí, pero no sabemos el qué.

P.- ¿Los niños y las niñas con altas capacidades se comportan igual?
R.- Hay muchas diferencias. Al final las niñas tienen una personalidad mucho más de camuflarse, no se ven tanto, quieren ser aceptadas por el grupo, entonces intentan ser igual que todas. En cambio, los niños no son así, suelen ser más disruptivos, suelen ser niños que si se aburren pueden gritar, pegar a otros compañeros o romper cosas. Esto en las niñas no ocurre porque son mucho más diplomáticas que ellos.

P.- Como comenta, los niños tienen comportamientos más violentos, ¿es esta la razón por la cual se les realiza más tests que a las niñas?
R.- Así es, porque al final los padres vienen con una preocupación de “por qué mi hijo tiene este comportamiento o por qué es así”. Entonces es cuando se encuentran con la sorpresa de que su hijo tiene altas capacidades y muchas veces nos ocurre que se evalúa al niño y después se evalúa a una hermana, muchas veces mayor, porque ellas pasan más desapercibidas. Y al final resulta que también tiene altas capacidades. Esto tiene un componente genético.

P.- Los tests para detectar altas capacidades, ¿quién los debe realizar?
R.- El departamento de orientación de los colegios puede realizar perfectamente esa evaluación, lo que pasa es que habitualmente no se realizan allí. Por lo general son las familias los que llevan a los niños a los psicólogos privados o a asociaciones en busca de “algo pasa y no sé qué es”, pero normalmente muchas evaluaciones se hacen a nivel privado porque los colegios no ven la necesidad de hacerlo.

P.- Aragón es la Comunidad en la que menos evaluaciones se realizan y, en consecuencia, donde menos niños con altas capacidades se detectan...
R.- Eso me hace sentir muy frustrada como profesional, sobre todo porque ves a niños que están muy mal, que te verbalizan lo mal que se sienten y que no quieren seguir. Es muy triste ver a un niño tan pequeño decirte ese tipo de cosas, simplemente porque se ha decidido que no es una cosa importante, cuando en consulta, día a día, yo veo que es esencial.

P.- ¿En qué cree que debería mejorar el sistema educativo para identificar más fácilmente a estos niños y que así se les dé el aprendizaje que necesitan?
R.- Yo siempre digo que al final no cuesta demasiado hacer un screening, que es como una especie de evaluación rápida para ver qué características tienen los alumnos. Y luego, una vez que se extraen esos datos, se puede ver a qué niños es necesario hacerles una evaluación más profunda para ver si pueden tener estas altas capacidades. Ahí veríamos no solo la alta capacidad, sino algún tipo de problema de aprendizaje que también tuvieran que ser atendidos. Sin embargo, en casos de niños con altas capacidades los colegios habitualmente no consideran necesario hacer tomar medidas.

María Pilar Giménez cree que sería necesario realizar pruebas screening a todos los alumnos

P.- En el caso en que el colegio decide dar apoyo a estos niños, ¿cómo se adapta el aprendizaje?
R.- Lo primero que se realizan son medidas generales, que sería una ampliación. Por ejemplo, el niño ya se sabe el temario concreto de una asignatura, pues se haría una ampliación del mismo o se realizaría algún otro aprendizaje que no tuviera adquirido. Una vez que esas medidas generales se ven que no funcionan, se realizan las medidas específicas, que ya son la flexibilización, es decir, pasarle de curso o una aceleración en alguna materia en concreto. Es decir, primero esas medidas generales, una evaluación y con esa evaluación ya una flexibilización o una aceleración.

P.- Cuando los niños reciben esta etiqueta de “altas capacidades”, ¿ qué significa para ellos?
R.- Se sienten muy liberados porque ellos suelen verse como niños raros que no pueden ser ellos mismos, y las niñas, como ya he comentado, tienen que camuflarse dentro de sus amigas para ser aceptadas. Entonces, en el momento en el que tú les dices: tienes esas características y no pasa nada, eres diferente, en positivo, no un bicho raro. Se sienten mucho más aliviados y al final son más capaces de saber gestionar esas cosas.

P.- En el momento en que empiezan a tener una educación adaptada, ¿cómo se sienten?
R.- Se sienten felices y muy motivados, que esa yo creo que es la clave, que estos niños se sientan motivados y que vean que realmente el colegio está para aprender porque la sensación que tienen es de estar en una cárcel aguantando, sentado, sin poder hacer mucho. Y cuando se les da realmente lo que ellos necesitan y lo que les motiva, les ayuda a sentirse bien, a sentirse felices.

P.- Tengo entendido que es importante que se detecten estas altas capacidades en edades muy tempranas, ¿se ven muchos casos de frustración en su consulta causados por esta falta de detección?
R.- Últimamente estoy viendo mucho en consulta, chicas adolescentes o con veinti pocos años con muchísimos problemas de ansiedad y de depresión, y se está detectando que son niñas de altas capacidades que no han sido atendidas, que han crecido como el bicho raro y eso les ha creado todos esos problemas que tienen. Si hubiesen tenido esa etiqueta antes, pues se hubiesen ahorrado todos estos problemas.

P.- Entonces, ¿es habitual detectar en consulta niños con altas capacidades que no lo sabían hasta ese momento?
R.- Generalmente hay muchos niños que vienen porque los padres piensan que son hiperactivos, que tienen problemas de atención o un problema de conducta, o que directamente el colegio les ha dicho que tiene problemas de socialización o TEA. Al final lo que ves es que realmente es una alta capacidad que no ha sido detectada y, por lo tanto, no ha sido trabajada.