La Coordinadora de Organizaciones de Agricultores y Ganaderos (COAG), en la que está integrada la aragonesa UAGA, ha lanzado un mensaje de tranquilidad a los viticultores españoles ante el anuncio del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, de imponer aranceles de hasta un 200% a las exportaciones europeas de vino a Estados Unidos y que se podría triplicar el precio de la botella como se adelantó en la reunión del sector y el Gobierno de Aragón esta misma semana.
“Aún es pronto para valorar un anuncio sin aprobación formal. No podemos entrar en la dinámica de aquellos intereses que utilizan los posibles aranceles como estrategia para que se produzca una bajada especulativa del precio del vino en origen. Trump hoy dice una cosa y al día siguiente la contraria por lo que a priori hay que ser prudentes con los hipotéticos impactos”, ha subrayado el responsable del sector vitivinícola de la Comisión Ejecutiva de COAG, Javier Fatás.
VARIACIÓN DE LOS PRECIOS
Los datos del informe de coyuntura semanal del Ministerio de Agricultura son claros respecto a la evolución de los precios del vino en origen en el último año. En blancos, el incremento interanual es del 9,8% y en tintos se eleva al 8,8%. Respecto a la media de las últimas cinco campañas, los blancos han subido un 38% y los tintos un 7,7%.
“Los fundamentos del mercado nos indican una tendencia claramente al alza. Debemos evitar que se creen de forma artificial percepciones negativas, utilizando como excusa los órdagos y anuncios de Trump porque el que finalmente paga los platos rotos en el eslabón más débil de la cadena, el viticultor”, ha argumentado el responsable del sector de COAG, Joaquín Vizcaino.
PRESIÓN ADMINISTRATIVA
En todo caso, Vizcaino ha declarado que exigen a la UE y al Gobierno de España que actúen con firmeza para defender los intereses de nuestros viticultores y presionen a la Administración estadounidense para evitar la aplicación de unos aranceles totalmente desorbitados. “Desde COAG reiteramos nuestro compromiso con la defensa de nuestros viticultores y con la promoción de nuestros vinos en el mundo. No permitamos que decisiones arbitrarias pongan en peligro el esfuerzo y la tradición de nuestro sector”, ha subrayado Vizcaíno.
Desde la plataforma de afectados por los aranceles de Estados Unidos a la cadena agroalimentaria española, de la que COAG forma parte, ya se ha recordado por carta al ministro de Economía, Carlos Cuerpo, que Estados Unidos es un mercado prioritario para el sector agroalimentario, siendo el primer mercado extracomunitario en el ranking de las exportaciones españolas y el cuarto a nivel global.
“Nuestra relación comercial es clave para la sostenibilidad económica de los negocios de ambos lados del Atlántico, por lo que es fundamental avanzar en una agenda comercial positiva con la nueva administración americana identificando puntos comunes de colaboración en el actual contexto global”, han argumentado.
Asimismo, en el escrito se lamenta que, en el pasado, el sector agroalimentario español ha sido tratado de forma discriminatoria por parte de EE. UU. en relación con otros estados miembros de la Unión Europea y utilizadas como moneda de cambio en disputas y conflictos ajenos por completo al sector vitivinícola.

