FITUR 2026

Toda una experiencia sensorial: la presencia de Aragón en FITUR también podrá olerse

Se busca ofrecer un recorrido reconocible a través del olfato con olores como el de la fruta, la garnacha o la tierra mojada 
El director general de Turismo, Jorge Moncada, y el consejero del ramo, Manuel Blasco, este martes en rueda de prensa. Foto: DGA/ Fabián Simón
photo_camera El director general de Turismo, Jorge Moncada, y el consejero del ramo, Manuel Blasco, este martes en rueda de prensa. Foto: DGA/ Fabián Simón

Una experiencia sensorial y pensada al detalle. Así será la puesta de largo de Aragón en FITUR 2026 (del 21 al 25 de enero) que será moderna, tecnológica y renovada por completo tras una inversión cercana a los 530.000 euros. Entre las novedades, una pantalla gigante, suelo led e incluso una asistenta virtual. Sin embargo, no todo ello será visual ya que la experiencia también será olfativa, con aromas vinculados a Aragón que se activarán en franjas temporales espaciadas para no mezclarse y acompasadas en cada momento a los contenidos audiovisuales proyectados.

Desde el Gobierno de Aragón se ha reforzado la idea de un recorrido totalmente sensorial y coherente con la narrativa cromática del stand, que también estará atendida y mimada al detalle a través del Pantone propio de Aragón (PANTONE Aragón 17-1532), una tonalidad cálida ligada al imaginario del territorio sobre el cual se articula la narración del conjunto expositivo.

OLOR A LA GARNACHA O AL PIRINEO

"Os va a llamar la atención. Hemos intentado conseguir olores a tierra mojada, a la garnacha o fruta para la gastronomía. Cada 20 minutos van temáticas de cada actividad turística y sale un aroma. Hay muchas cosas que no podemos contar en detalle pero va muy bien orientado a los sentidos", ha declarado el director general de Turismo, Jorge Moncada, que ha admitido que el viaje institucional a Japón sirvió como inspiración para iniciativas como esta.

OTROS DETALLES

El proyecto incorpora pantallas táctiles y tabletas de información turística, así como un tótem digital de dos metros con pantalla vertical y un sistema de proyección holográfica con iconos representativos, además de paisajes sonoros vinculados a cada temática, con el objetivo de que el stand no sea un espacio de contemplación pasiva, sino una experiencia que se recorra, se escuche y se sienta.

El corazón del stand será la plaza central, de aproximadamente 315 metros cuadrados, elevada sobre una tarima de 20 centímetros y revestida con suelo reflectante blanco para potenciar la luminosidad y el rendimiento audiovisual. El espacio incluye una gradería para 50 personas, formada por bancos retroiluminados, y una barra-mostrador móvil de dos metros prevista para showcookings, catas y presentaciones. La plaza está dimensionada para acoger hasta 100 personas como público.

En el fondo escénico de esa plaza se integra el conjunto tecnológico más visible de la propuesta: un gran mural de pantallas led, en torno a 23 metros de largo por 7 de alto, que trabaja en combinación con un suelo LED transitable de unos 75 metros cuadrados. El resultado es un entorno envolvente que permite alternar presentaciones, acciones gastronómicas y contenidos inmersivos, con imágenes en alta calidad y la posibilidad de generar transiciones visuales entre el plano vertical y el horizontal, de manera que el visitante “camine” sobre paisajes y recursos del destino.