La maquinaria ya trabaja sobre el terreno para devolver la normalidad a los campos de cultivo arrasados por las riadas del pasado 13 y 14 de junio. Azuara, Letux y Vinaceite son los primeros municipios donde han comenzado las obras de emergencia impulsadas por el Gobierno de Aragón, dentro de un plan que incluye actuaciones en ocho localidades y un presupuesto inicial cercano a los dos millones de euros.
Hasta las zonas más afectadas por la riada se ha trasladado este sábado el consejero de Agricultura, Ganadería y Alimentación, Javier Rincón, quien ha informado de que las primeras actuaciones se centran en la reparación de infraestructuras comunes de riego. Todo ello con el objetivo de “intentar recuperar la normalidad lo antes posible”, ha expresado.
Los trabajos, ya en marcha en cuatro municipios, están divididos en dos contratos de emergencia valorados en aproximadamente 900.000 euros, con intervenciones muy variadas según el grado de afección que va desde acequias y tomas hasta azudes que quedaron destrozados tras el paso del agua. En paralelo, el Ejecutivo autonómico ha convocado esta semana una línea de ayudas para particulares, dotada con 1,5 millones de euros ampliables. “Para que todos los particulares afectados puedan hacer los trabajos necesarios para recuperar sus fincas y sus instalaciones”, ha explicado Rincón. Estas medidas están recogidas en el decreto ley aprobado por el Consejo de Gobierno en “tiempo récord”, apenas siete días después del temporal.
PLAZOS Y ZONAS MÁS AFECTADAS
Respecto a los plazos, el objetivo es agilizar al máximo las obras, aunque dependerá de la complejidad en cada punto. Algunas actuaciones podrán resolverse en semanas, mientras que otras se prolongarán varios meses. Para facilitar esa celeridad, el Gobierno ha activado el artículo 24 de la Ley de Prevención y Protección Ambiental de Aragón, que permite avanzar en las obras sin esperar a los informes de la CHE ni del Inaga, manteniendo un control ambiental posterior.
Aunque las cifras siguen en revisión, se confirma que Azuara es, de momento, el municipio con mayor superficie arrasada. “El río allí prácticamente ha dejado las fincas inexistentes, casi han desaparecido”, ha lamentado el consejero. En cuanto al conjunto de daños, Rincón ha recordado que la estimación global asciende a 20 millones de euros, de los que su departamento gestionará directamente 3,5 millones.

