Desde un hemiciclo ya caldeado tras la intervención de Azcón y la réplica de Fernando Sabés (PSOE) pivotando en torno al ya famoso informe de la UCO, los audios y el caso Koldo, el consejero de Hacienda y Administración Pública en el Gobierno de Aragón, Roberto Bermúdez de Castro, ha detallado con pelos y señales cronológicamente el resultado de las primeras horas transcurridas tras la fatal riada que sufrieron decenas de pueblos aragoneses hace ya 13 días, el 13 y 14 de junio.
El máximo responsable ante un suceso de ese tipo de emergencias en Aragón (así mismo se ha definido el propio Bermúdez de Castro ante sus señorías) ha defendido la gestión realizada desde el Gobierno de Aragón durante las jornadas de crisis y también ha explicado el motivo de no contar con la Unidad Militar de Emergencias (UME) hasta días después del suceso. Según el alto cargo en la DGA, la decisión se tomó "de forma consensuada" y “atendiendo a criterios técnicos”, tras comprobar que no era necesaria su activación inmediata ya que esta unidad no se dedica "a limpiar calles".
El consejero al frente del CECOP (Centro de Cooperación Operativa) ha insistido, al mismo tiempo, que durante las reuniones celebradas durante el fin de semana solamente dos personas le propusieron la activación de la UME: el diputado por Aragón-Teruel Existe, Tomás Guitarte, y el alcalde de Belchite y presidente de la comarca, Carmelo Pérez. Es entonces cuando ha recordado que la UME no está para limpiar calles sino para rescatar y salvar y ha roto una lanza por el operativo de emergencias propio del Gobierno de Aragón.
Eso sí, segundos después, Bermúdez de Castro ha reconocido que ya el lunes, al comprobar que el contingente aragonés desplegado podía tener que prolongarse más días de lo previsto inicialmente (hasta el jueves o viernes) se optó finalmente por activar a la UME para "terminar con la emergencia lo antes posible". Ha dejado claro, eso sí, que se tomó la decisión con base en la evolución de la situación y no porque los medios propios fuesen insuficientes.
"En estos días se ha felicitado mucho a la UME, pero nada a INFOAR ni a nuestros servicios de Protección Civil”, ha lamentado Bermúdez de Castro, subrayando que las brigadas forestales del Gobierno de Aragón son "igual de excepcionales o más". "Tenemos que empezar a valorar más lo nuestro", ha sentenciado visiblemente molesto.
EL MINUTO A MINUTO
El consejero ha estructurado su intervención repasando, minuto a minuto, las decisiones adoptadas desde el primer aviso de la AEMET, recibido a las 08.52 horas del viernes 13 de junio. Tras ese primer aviso de nivel naranja y que reflejaba una probabilidad de lluvia de entre el 40 y el 70%, se emitió un correo masivo a comarcas, ayuntamientos y cuerpos operativos en forma de alerta. Posteriormente, a las 12.53, se envió también un SMS de alerta general y a las 14.39 horas se acordó la activación del Plan Procifemar en fase de alerta, cuyo aviso se trasladó de inmediato a Ayuntamientos y comarcas. Ya por la tarde, a partir de las 19.10 horas la CHE alertó de que se habían recogido 50 litros en dos horas (incluso 30 en los últimos 45 minutos) y se reforzaron los contactos con los agentes políticos implicados por ejemplo en Herrera y la Comarca de Daroca.
Al agravarse la situación paulatinamente durante la tarde y noche del viernes, con primeras incidencias en Villar de los Navarros, Letux y Almonacid de la Cuba, las llamadas y comunicaciones se reforzaron, según ha expresado el consejero. Él mismo también ha asegurado que la primera reunión de evaluación del CECOP se celebró el sábado por la mañana y que la intervención fue ágil ya que pese a la ausencia del presidente Azcón hasta el lunes, la segunda en la DGA, Mar Vaquero, se acercó a la zona cero el mismo sábado.
RENDICIÓN DE CUENTAS
Una vez más el resto de grupos parlamentarios han sido especialmente críticos con el Ejecutivo de Azcón. El presidente ha sido el primer señalado, especialmente por el PSOE, al recordar que este no fue a la zona afectada hasta el lunes tras pasar el fin de semana de boda en Galicia. La portavoz adjunta socialista en las Cortes, Leticia Soria, ha asegurado que el presidente aragonés muestra “una actitud cobarde” y que los aragoneses no se merecen un presidente “sin empatía, solidaridad o humanidad”.
Desde el resto de grupos de la izquierda, Álvaro Sanz (IU) también ha asegurado que “el presidente no ha estado a la altura y se ha acordado de la gestión de Mazón durante la DANA. Andoni Corrales (Podemos) ha pedido que se deje de hacer política con las emergencias e Isabel Lasobras, de Chunta, ha asegurado que es imprescindible aprender de esta experiencia pero que “hay que pedir explicaciones”.
Por su parte, Joaquín Moreno (Aragón-Teruel Existe) ha pedido a las Cortes una profunda reflexión y ha acusado a la DGA de “subestimar” los daños. “Los gestos deben acompañar a los hechos”, ha resuelto el también regidor de Utrillas. Más comedido, como casi siempre, se ha mostrado Alberto Izquierdo (PAR) quien ha recordado su pasado como vicepresidente de la DPT y ha asegurado que “no es tan sencillo gestionar como criticar”.
Desde la tribuna voxista, Santiago Morón también ha atizado al Gobierno aragonés y ha reprochado “falta de agilidad” ya que “varias personas estuvieron a punto de perder la vida” y ha precisado que si la UME no está para limpiar las calles ya no tenía sentido activarla a partir del lunes.




