La industria aragonesa se encuentra en su máximo histórico, pero el sector del automóvil cae un 50%
El sector de la industria aragonesa se encuentra en su máximo histórico de producción, sobre todo de productos minerales no metálicos. Sin embargo, las exportaciones caen en la comunidad y se nota especialmente en el sector del automóvil donde bajaron un 50%. El motivo es el auge de los automóviles eléctricos y la fuerte competencia de otros fabricantes como China o Alemania. Así se refleja en el análisis sobre coyuntura económica recogido por la Revista Economía Aragonesa editada por Ibercaja que se ha presentado este miércoles.
En este sentido, aunque el salto comercial en los automóviles es “aún positivo”, pues se sitúa en los 48 millones de euros, “el año pasado era de 850 millones”, ha explicado el jefe de Análisis Económico y Financiero de Ibercaja, Santiago Martínez. Él mismo ha calificado esta caída dramática.
La economía aragonesa se expande al mismo ritmo que el conjunto nacional que se mantiene resiliente frente a otros socios europeos. En la comunidad aragonesa, el PIB se estima en un 2,9% interanual. Este crecimiento se apoya en la fuerte demanda interna, el consumo privado crece un notable 5,9% y la inversión en bienes de equipo supera el 10%.
Junto a estas cuestiones, destaca también la falta de mano de obra cualificada para hacer frente a la alta demanda en el sector de la construcción “para atender la inversión empresarial anunciada y de construcción residencial debido a que se producen muchas menos viviendas de las que demanda el mercado”, ha expresado Santiago Martínez. Aunque también ha manifestado que el mercado laboral muestra avances (1,9% de crecimiento de afiliación), pero por debajo de la media nacional.
En cuanto a los precios de las viviendas en la comunidad, superan el 13% interanual, reflejo de una demanda muy activa ante una oferta insuficiente. Según Martínez, existe una alta necesidad de construcción de viviendas donde actualmente “se produce la mitad de las que se necesitarán en unos años”, provocando así un “déficit de vivienda”.
GUERRA ARANCELARIA
Asimismo, los aranceles de Estados Unidos que se sitúa en un 10% para Europa hasta el 1 de agosto cuando se estima el fin de las negociaciones entre el país norteamericano y la Unión Europea, no ha afectado directamente a España y Aragón. Esto se debe a que las exportaciones a Estados Unidos son muy bajas y las relaciones entre ambos son escasas, aunque podría comenzar a reflejarse en los próximos años de manera indirecta a través de las relaciones con países como Alemania y Francia, más implicados comercialmente con EE.UU.