Cerrar una etapa nunca es fácil, y si no que se lo digan a Lourdes, quien se jubila y dice adiós a una de las etapas más bonitas de su vida: regentar la heladería más reconocida del barrio de Las Fuentes, la Heladería Italiana, situada en la avenida Compromiso de Caspe número 89.
Durante 16 años siendo la cara visible de este negocio, que actualmente es propiedad de su hijo, Lourdes se jubila y comienza como dice ella "otra etapa nueva" fuera de la que ha sido su casa durante estos años.
Tras más de una década ofreciendo productos de primera calidad, elaborados con materias primas seleccionadas, la heladera espera que el negocio mantenga su esencia. “Nos gustaría que siguiera con la misma esencia. Si es necesario, estamos abiertos a ayudar a quienes entren nuevos y enseñarles las elaboraciones”, asegura a ARAGÓN DIGITAL. Por el momento, han recibido ofertas, aunque ninguna se ha concretado.
Pero sin duda, lo que más va a echar en falta en su próxima etapa es la clientela, con la que afirma haber creado "un vínculo muy familiar". Y no lo dice solo ella: "Riquísimo. La mejor heladería de Zaragoza”, “La señorita que atiende, muy maja”, "La simpatía y amabilidad de la señora que atiende, un 10". Estos son solo algunos de los comentarios que se pueden leer en las reseñas de Google.
¿QUÉ OFRECE EL LOCAL?
Además de servir helados y endulzar las tardes de muchos vecinos durante los meses más calurosos, la heladería cuenta con licencia definitiva de bar, lo que permite un amplio horario de apertura: de 6.00 de la mañana a 2.00 de la madrugada.
El local que deja Lourdes cargado de recuerdos en cada rincón, está reformado y dispone de dos expositores con capacidad para 40 variedades de helados. También cuenta con todo el mobiliario necesario: sillas, mesas y dos aseos en su interior, además de terraza con seis mesas.
La superficie total es de 140 metros cuadrados, repartidos en dos plantas (70 metros cuadrados en planta calle y otros 70 en el sótano). En la parte baja se encuentran cinco congeladores, estanterías de almacenamiento, un vestuario y una oficina.
Una heladería que, aunque cambiará de dueños, espera seguir ofreciendo a los vecinos de Las Fuentes los mismos helados de siempre, en el mismo lugar de siempre.
