“Es una mala noticia que se vaya una empresa que tenía previsto invertir 200 millones, pero son 200 contra 25.000 que hemos atraído a Aragón”. Con estas palabras, el presidente de Aragón, Jorge Azcón, ha restado trascendencia a la marcha de Becton Dickinson de Zaragoza, cuando ya tenía la planta prácticamente construida y con 35 personas trabajando desde principios de año, recordando el peso de las últimas inversiones empresariales y avanzando que “dentro de pocas semanas” se volverá a hablar de proyectos de “miles de millones de euros” de empresas tecnológicas.
Así se ha pronunciado este lunes el presidente aragonés, en su primera comparecencia pública tras el verano y cuatro días después de darse a conocer la fuga de esta empresa, que, precisamente, fue uno de sus proyectos más célebres como alcalde de Zaragoza. Ante ello, como ha remarcado Azcón, el Ayuntamiento de la capital aragonesa ya está trabajando para estudiar si se han beneficiado de algún incentivo fiscal que ahora deben devolver.
Además, a su juicio, “quien se equivoca” con esta decisión es Becton Dickinson, y no el Ayuntamiento o el Gobierno de Aragón, ya que “hace una previsión de producción que ha reconsiderado”. “Los 60 millones que ya ha invertido los va a dejar en un cajón. Quien se equivoca es la empresa, no las administraciones aragonesas. Nosotros vamos a seguir tratando que haya empresas que quieran venir”, ha expuesto.
Igualmente, Azcón ha defendido que esta “mala noticia” no tiene “nada que ver” con lo que “hoy Aragón significa para la creación de riqueza, empleo y prosperidad”. “Somos una comunidad autónoma envidiada en toda Europa. No hay una región en Europa que esté atrayendo estas inversiones”, ha destacado.
LA PLANTA DE FRAGA NO CORRE PELIGRO
En la misma línea se ha mostrado la vicepresidenta y consejera de Economía, Mar Vaquero, quien ha reseñado que se trata de una decisión “estrictamente focalizada” en la planta de Zaragoza, y que no tiene nada que ver con la de Fraga, que la multinacional adquirió en 1986 y que es un referente para la zona. “Tenemos una buena relación dada la importancia para su entorno y la Formación Profesional, y desde ahí la actividad se va a desarrollar con total normalidad”, ha aseverado.
Ahora, los trabajos del Ejecutivo aragonés se focalizarán en atraer nuevas empresas a estas instalaciones a punto de finalizarse, que, además, son de una importante “calidad constructiva”. “Se ha hablado con la empresa y es una decisión puramente empresarial y económica. Consideran que esa actividad se puede llevar a cabo en las plantas ya existentes. Lo deseable es que esta instalación pudiera albergar otra actividad”, ha añadido Vaquero.

