El Gobierno de Aragón se lanza a levantar más de 500 viviendas en el barrio de Rosales del Canal y entre Miralbueno y el Oliver, en Zaragoza. Los trabajos se han proyectado a lo largo de tres parcelas que cedió este verano el Ayuntamiento de la capital destinadas al alquiler asequible. Según detalla este miércoles el BOA, la primera abarca 5.943 metros cuadrados, 7.297 la segunda y 2.216 la tercera. Una superficie, según las estimaciones a la baja de los pliegos, donde cabrían “como mínimo” 515 pisos: 160, 240 y 115 en cada una. Es decir, el número podría crecer conforme avance el proceso de licitación y el Ejecutivo autonómico ya apunta a 550.
La primera parcela, en Rosales del Canal, está situada entre las calles Richard Strauss y Tchaiovsky. Los bloques contarán, como máximo, con una planta baja y cuatro pisos y una plaza de garaje por cada 100 metros edificables. En el área Miralbueno-Oliver, delimitada la segunda área por Sergio López Saz y Francisco Rallo Lahoz, serán de una altura más. Misma situación en la última, a pocos metros, que linda por el norte con el parque Ciudad de Maska hasta la calle Ismael Hipólito Vicente, por el sur.
Las viviendas de un dormitorio, “no menos del 35% de las totales”, estarán integradas también por una cocina de, mínimo, siete metros cuadrados, salón comedor (desde 16 metros) y cuarto de baño (3,5 metros). Las de dos podrán suponer hasta el 65%, dispondrán de la misma composición aunque la suma de salón comedor y cocina ascenderá hasta un mínimo de 26 metros. La segunda habitación sumará seis de superficie útil mínima, y otros tantos en los de tres dormitorios, que son los menos se han proyectado de entrada (un 15%).
Los inquilinos que accedan a estos pisos tendrán que usarlos como su residencia habitual, según refleja el BOA, y deberán haber estado empadronados en la ciudad de Zaragoza dos de los últimos cinco años. Sus ingresos ponderados, como unidad de convivencia, tendrán que estar en el rango entre 2,25 y 5,5 veces el Indicador Público de Renta de Efectos Múltiples (Iprem). Se podrán hacer excepciones siempre que el número de demandantes supere al de viviendas disponibles. Tendrán ventajas en el acceso, por ejemplo, aquellas familias o grupos en las que uno de sus miembros presente algún tipo de discapacidad.
Los precios máximos son, de entrada, 11,50 euros por metro cuadrado útil y mes, a lo que habría que sumar seis de los aparcamientos y trasteros. No obstante, podrían variar, y es que las empresas que concurran a la licitación deben aportar una propuesta de reducción. La horquilla iría de los 300 a los 500 euros mensuales, según la DGA.
UN 80% PARA LOS MENORES DE 39 AÑOS
Uno de los objetivos del Gobierno de Aragón es facilitar la emancipación de los jóvenes. En este sentido, se reservarán el 80% de las plazas a las personas menores de 39 años en el momento de presentar la solicitud. De acuerdo al documento, la Consejería del ramo podrá lanzar ayudas para la demanda a estos arrendatarios, aunque con matices. Por ejemplo, solo podrán obtenerlas los inquilinos cuyos ingresos comprendan 2,5 y 4,5 veces el Iprem y además tendrán una vigencia de máximo quince años.
No hay plazos definitivos para que estas viviendas sean una realidad. No obstante, sí consta que la empresa adjudicataria de la construcción deberá presentar el proyecto básico en un máximo de tres meses desde la formalización del contrato. Serán seis para el de ejecución. La administración contará entonces con un plazo de otros tres para dictaminar el inicio de las obras, si bien no existe todavía una estimación. Desde la formalización, durarán dos años.
OTRAS 500 EN EL ACTUR Y VALDESPARTERA
Más avanzado está el impulso a otras 500 viviendas de alquiler asequible en el Actur y Valdespartera. Salieron a concurso a finales de agosto y ambas iniciativas forman parte del mismo acuerdo entre el presidente Jorge Azcón y la alcaldesa Natalia Chueca, a través de una concesión a 75 años. Las obras deberían comenzar el próximo verano para ajustarse a los plazos, hasta el primer semestre de 2027.
Los proyectos comparten impulsores pero también características, ya que los pliegos de los pisos son prácticamente idénticos. También los requisitos y la reserva de un 80% de las plazas para menores de 39 años. Asimismo, la DGA se ha servido en ambos supuestos de la directriz por la que se pueden destinar a vivienda pública los suelos concebidos a otros fines pero que permanecen vacíos.

