Desciende un 10% el consumo de pollo en Aragón por miedo a la gripe aviar

El Gobierno de Aragón estima en un 10% la bajada de consumo de pollo y carne de ave atestiguada a causa del miedo a la gripe aviar, de la que aún no se ha registrado un solo caso en Aragón o en España. El Ejecutivo lanza un mensaje de tranquilidad a los consumidores, y los productores advierten de que los precios "están por los suelos".

Zaragoza.- El director de la Agencia Aragonesa de Seguridad Alimentaria, Juan José Badiola, toma datos del Gobierno de Aragón para cifrar en un 10% el descenso de consumo de pollo, carne de ave y derivados en la Comunidad aragonesa por miedo de la ciudadanía a la gripe aviar. En este sentido, considera Badiola que el mercado se está comportando “de un modo muy maduro”, consciente de que la calidad de la producción esta garantizada.

Esta cifra coincide con la “media española”, en palabras de Badiola, descenso medio del consumo de pollo que, sin embargo, esconde desigualdades. En este sentido, atestigua el responsable de la Agencia de Seguridad Alimentaria que en el Levante, “Cataluña, la Comunidad Valenciana”, se registran bajadas de consumo de hasta el 20% y que, sin embargo, en “las comunidades cantábricas, en el norte, apenas ha habido variaciones”.

Esta prudente cifra de Juan José Badiola no coincide, sin embargo, con la percepción de los productores avícolas aragoneses. El secretario general de UAGA-COAG, Javier Sánchez, asegura: “no estamos de acuerdo en absoluto”. Las caídas de consumo superan al menos el 20%, según el sindicato, en un proceso agravado, además, por las bajadas de precios en origen, que han dejado el pollo de las granjas “por los suelos”.

Llamada a activar el consumo

Juan José Badiola, y en esto sí que coincide con Javier Sánchez, apadrina un llamamiento a los consumidores para que sigan comprando carne de pollo sin temores, pues las granjas avícolas están entre los sectores ganaderos con una tecnología más avanzada. Así las cosas, Sánchez llama a que “no paguen los productores y no se aprovechen otros” de esta situación de alarma social.

Y Badiola cree adecuado llevar a cabo “campañas de sensibilización” que reafirmen el compromiso de los productores con la calidad, pues “son grandes profesionales”. “No es justo que los avicultores paguen los platos rotos de un problema que ni siquiera está aquí”. Por eso también el director de la Agencia autonómica de Seguridad Alimentaria huye de las “previsiones alarmistas”.

Esto es, esas cifras alarmistas que crean un “efecto llamada”, un descenso de consumo “provocado por ellos mismos”. Cuenta Juan José Badiola que si se escuchan por los medios de comunicación cifras demasiado elevadas, “puede ocurrir que el consumidor diga, ¿qué hago yo comiendo huevos y pollo? Y deje de consumir también”.