Zaragoza.- El director de la Agencia Aragonesa de Seguridad Alimentaria, Juan José Badiola, afirma que no se ha registrado ningún caso de gripe aviar en los análisis que se vienen llevando a cabo en toda España a aves silvestres o dentro de explotaciones humanas. Esta ausencia de focos de la enfermedad en todo el país, también en Aragón, lleva a Badiola a afirmar que “no existe riesgo alimentario” debido a esta enfermedad, porque tal enfermedad aún no se ha presentado.
Si bien advierte el científico que “no se descarta” que la gripe aviar pueda aparecer en el futuro, porque las migraciones de aves procedentes de África y con destino al verano del norte de Europa pueden dejar en España, lugar de paso, virus del tipo H5N1, el que provoca la última versión de la “influenza aviar”. De ahí que se estén extremando las precauciones y la vigilancia a lo largo de 34 humedales españoles “de riesgo” por la alta concentración de aves migratorias de paso a otras latitudes. Ninguno de estos humedales es aragonés.
Badiola y la directora de Alimentación de la DGA, Eva Crespo, han comparecido esta mañana ante los medios de comunicación a la salida de una reunión de la Comisión Científica de la Agencia Aragonesa de Seguridad Alimentaria, en la que se han expuesto las medidas puestas en marcha ya por el Gobierno de Aragón en materia de prevención por esta “influenza” aviar. “Desde el año 2003”, refiere Eva Crespo, se vienen tomando muestras para prevenir este tipo de brotes, muestras que “se han intensificado” desde el año pasado, toda vez la gripe aviar toma carácter epidémico en el sudeste de Asia y pasa a Europa.
Badiola ha explicado la historia de estas últimas versiones de la gripe aviar, que comienzan ya en ese año 2003 en el sudeste asiático, lugar de “gran concentración de aves para consumo humano” y con tecnologías de tratamiento y control sanitario muy rudimentarias. Es en ese caldo de cultivo desde donde el virus se propaga y, en mayo de 2005, muta para afectar a un tipo de aves con más resistencia, “palmípedas acuáticas” como, según dice Badiola, “patos, gansos, cisnes y gaviotas”.
A lo largo de 2005 y en los dos meses transcurridos de 2006, la extensión del foco de la gripe aviar por toda Asia pronto trasciende esas fronteras para situarse a las puertas de Europa y África. La “migración europea” del virus lo lleva a los países donde, recuerda Badiola, ya se vienen registrando casos, desde Rumanía, Rusia y Ucrania hasta los últimos aparecidos en la Unión Europea, “Italia, Grecia, Alemania y Francia”. De momento, explica Badiola, España queda fuera del problema.
Pero, cuenta el científico, la migración africana es la que más puede preocupar en territorio nacional. “Ya se han registrado casos de gripe en Níger y Nigeria”; migraciones de aves silvestres cuya llegada a los humedales españoles es inminente, de paso a tierras de Europa de cara al verano. Badiola expresa que “no está demostrado que otras especies de aves” fuera de las palmípedas antes reseñadas “sean portadoras del virus”. Con todo, la vigilancia en estos “dos próximos meses” será extremada, “debemos estar en guardia” y, según Badiola, se están poniendo los medios adecuados para ello por todas las administraciones públicas del Estado.
Confianza en los productores avícolas
Ha aprovechado su comparecencia Juan José Badiola para lanzar un mensaje de confianza y seguridad en los alimentos procedentes de aves españolas, esto es, en los productores avícolas españoles y aragoneses. “La avicultura es la ganadería tecnológicamente más avanzada”, explica el director de la Agencia Aragonesa de Seguridad Alimentaria, tanto en materia de seguridad y control sanitario como en mantenimiento de los propios animales.
De ahí que estos “profesionales”, en palabras de Eva Crespo, ya están tomando las precauciones debidas para garantizar la máxima calidad del producto. Badiola afirma que los propios ganaderos “huyen de los humedales” para evitar contactos entre aves silvestres y cabezas de ganado avícola. Sin embargo, debido a la posibilidad de que esta gripe aviar se traslade a los humanos, los productores “están preocupados”, de ahí que las autoridades trasladen un mensaje de confianza al consumidor.
Muestras continuas, análisis realizados por el Gobierno de Aragón, y las propias medidas de seguridad en las granjas atestiguan esta calidad. “Como tampoco lo hay en los humedales, por supuesto, en las granjas españolas tampoco hay focos de gripe aviar”, finaliza Juan José Badiola. Una página web de la Agencia Aragonesa de Seguridad Alimentaria, accesible a través del portal del Gobierno de Aragón, informará en tiempo real de cualquier cambio en la situación y divulgará más detalles sobre este virus H5N1.