CEOE Aragón sobre la reducción de jornada: “Es inviable y hará un daño terrorífico”
La vicepresidenta segunda y ministra de Trabajo y Economía Social, Yolanda Díaz, ha rubricado este viernes un acuerdo con CCOO y UGT, sin la patronal, para reducir la jornada laboral de 40 a 37,5 horas y media. Una medida que según la ministra se aprobará en 2025, aunque los sindicatos se han mostrado conscientes de que el texto puede sufrir modificaciones durante la negociación parlamentaria para dar al acuerdo la luz verde definitiva, ya que no tiene el apoyo amarrado de Junts, PNV ni del Partido Popular.
Una de las grandes promesas de Díaz que llega tras meses de negociaciones y después de que la patronal se desvinculase. El presidente de CEOE Aragón, Miguel Marzo, ha asegurado que es “una de las peores noticias” y espera “que no llegue a aplicarse”. “Las consecuencias las iremos viendo a lo largo de los años porque los efectos no vienen de golpe, pero poco a poco irán despareciendo las empresas, porque dejarán de ser productivas y competitivas”, ha señalado.
Marzo ha denunciado una negociación “desequilibrada” que ya se inició con la premisa de que antes de 2025 se iba a aplicar. “El resultado ya estaba dado de antemano, ya nos dijeron que se aplicaría la reducción. Si ya lo sabemos, que vamos a negociar. Es una falta de respeto para una de las partes”, ha remarcado.
Además, ha denunciado las acusaciones vertidas estos últimos meses sobre la no predisposición de la patronal para negociar. “Hemos puesto muchas medidas encima de la mesa, por ejemplo, que se cumplan los convenios firmados o que haya un periodo transitorio en función del sector. Es inviable y hará un daño terrorífico a las empresas”, ha indicado.
En los convenios colectivos ha incidido, asegurando que su cumplimiento está recogido en el V Acuerdo para el Empleo y la Negociación Colectiva firmado en 2023. “Si los convenios están firmados con unas subidas salariales y se reduce la jornada por ley, tenemos que empezar a renegociar todo”, ha matizado. Así, ha seguido defendiendo la postura de la patronal de incluir estas reducciones en los convenios sectoriales y ha señalado hacia las pymes como “grandes perjudicadas”.