CATL, Leapmotor o MG: Aragón y España quieren ser imanes de la inversión china

Azcón avanza que pondrá en marcha una ruta comercial por el gigante asiático para empresas del automóvil y la energía
Visita a los terrenos de la gigafactoría. Foto: Moncloa
photo_camera Visita a los terrenos de la gigafactoría. Foto: Moncloa

Los gobiernos de Aragón y España abren las puertas a la inversión desde China con la fábrica de baterías de CATL como uno de sus proyectos tractor. Tanto el presidente Jorge Azcón como el ministro de Industria, Jordi Hereu, han expresado este viernes su satisfacción ante el interés de compañías procedentes del gigante asiático, el mismo día de la puesta de largo de la futura gigafactoría en la planta de Stellantis y uno después de conocerse el interés de Leapmotor en fabricar sus coches eléctricos en Figueruelas. Con los proyectos más o menos maduros, la consigna está clara, como ha subrayado Hereu a cerca de esta última multinacional automovilística: “lo valoramos muy positivamente”.

Para el ministro, “es normal” que la fábrica de baterías pueda servir de acicate para el desembarco de nuevas inversiones procedentes del mercado asiático. “Aragón tiene condiciones, suelo, sol, viento, grandes bazas para la competitividad. Este es un gran motor que atraerá otros proyectos”, ha comentado.

En el caso concreto de China, Hereu ha expresado su “optimismo” ante la posibilidad de la llegada de nuevas industrias, pues España actúa como “plataforma de entrada a Europa” y hace también de puente con Latinoamérica. Según sus palabras, se ve a la península “con mucho interés”. “Yo estoy abierto a la inversión, siempre que genere ecosistemas industriales y los refuerce”, ha insistido.

Por su parte, Azcón ha reconocido que se está trabajando en llevar a cabo una ruta comercial por el país chino, con especial énfasis en los sectores del automóvil y la energía, para establecer relaciones, “intercambios” comerciales y diálogo. “Las administraciones tenemos que ser prudentes y dejar trabajar para que podamos convertir las inversiones en realidad. La gigafactoría ha sido un proyecto en el que se ha trabajado con discreción y nos ha salido bien, por lo tanto, no vamos a cambiar la forma de hacerlo”, ha añadido.

PRUDENCIA EN LA DGA

El presidente no echa en ningún caso las campanas al vuelo. Sin salirse del carril de la prudencia, ya reconoció el jueves en Huesca su interés en que las relaciones con la embajada china sigan siendo “estrechas” dado su peso en las decisiones económicas. Y como ya hiciera en la capital altoaragonesa, Azcón ha vuelto a referirse al bajo precio de la energía como uno de los factores que decantan la balanza en comparación con otros territorios.

De momento, además de las citadas CATL y Leapmotor, esta última todavía sobre el papel, la compañía china de coches eléctricos MG es otra de las que ha sonado con fuerza en los últimos meses. El propio embajador de China, Yao Jing, mostró en Zaragoza su interés “y el de otras marcas” en desplegar una de sus fábricas en la ciudad por lo “atractivo” del clima empresarial de la zona. Por entonces, la gigafactoría, que permitiría abaratar los costes de transporte por la cercanía, todavía no era una realidad.