Casi 1.000 millones de facturación: las cooperativas agroalimentarias 'salvan' el cambio climático

Asamblea de las Cooperativas Agroalimentarias celebrada este miércoles en Zaragoza
Se cerró 2024 con una facturación total de 938 millones de euros, una cifra robusta pese al descenso del 6,5% respecto al año anterior

Las sucesivas inclemencias meteorológicas de los últimos tiempos (la sequía principalmente pero también las fuertes tormentas o el granizo) han frenado ligeramente la potencia del cooperativismo agroalimentario aragonés. Las 160 entidades que forman parte de Cooperativas Agroalimentarias de Aragón cerraron 2024 con una facturación total de 938 millones de euros, una cifra robusta pese al descenso del 6,5% respecto al año anterior, cuando se llegaron a superar los 1.000 millones.

Así se ha puesto de manifiesto este miércoles durante la celebración de la asamblea general celebrada en el Gran Hotel de Zaragoza este miércoles. Liderada por el presidente de las Cooperativas Agroalimentarias de Aragón, José Víctor Nogués, ha reunido a más de 200 representantes del sector. Durante la misma, el dato de los 938 millones ha sido recibido con moderado optimismo debido a la mejora de las reservas hídricas y al buen pulso comercial que mantienen los diferentes sectores productivos.

“La incertidumbre es cada vez mayor por el impacto climático y la dificultad de acceder al seguro agrario”, ha reconocido Nogués, que también ha aprovechado su intervención para reivindicar el papel estratégico de las cooperativas en Aragón. “Siguen siendo motor económico en el medio rural, generan empleo y ofrecen servicios esenciales”, ha subrayado.

DE EXTENSIVOS A PIENSOS: ASÍ SE REPARTEN LOS 938 MILLONES

La federación agrupa a 13 sectores productivos que, en conjunto, movilizaron cerca de 1.000 millones de euros el último ejercicio. Por volumen, los extensivos (herbáceos, arroz y forrajes) sumaron 236 millones; frutas, hortalizas y frutos secos, 241; el grupo de suministros (224 millones); y los sectores ganaderos (porcino, ovino, bovino y cunícola), más de 86 millones. Les siguen el área vitivinícola (63 millones), y muy en el candelero por ser uno de los más preocupados ante las amenazas de la guerra arancelaria; el aceite, con 43 millones; y los piensos compuestos, con cerca de 44 millones.

¿POR DÓNDE PASA EL FUTURO? 

Durante el acto, además del balance económico, se ha abordado la estrategia a seguir en 2025, coincidiendo con la celebración del Año Internacional de las Cooperativas. Entre las iniciativas previstas figura la promoción de la marca “producto cooperativo”, que ya aparece en algunos etiquetados, o campañas virales como “Buenas hasta el hueso”, centrada en las frutas de hueso aragonesas. También se ha hecho balance de la Jornada Cultiva, que en su última edición celebrada en Alcañiz reunió a más de 1.300 personas y se ha consolidado como el mayor evento nacional de cultivos extensivos.

LA RED ARAX

Uno de los momentos clave de la jornada ha sido la firma del nuevo convenio de colaboración entre la federación y el Gobierno de Aragón para reforzar la Red Arax, la red aragonesa de cultivos extensivos y leguminosas. Gracias a este acuerdo, se potenciará la transferencia de conocimiento entre agricultores, cooperativas, centros de investigación y empresas del sector.

“Se trata de una apuesta firme por consolidar un tejido imprescindible para la innovación y sostenibilidad del campo aragonés”, ha afirmado el consejero de Agricultura, Javier Rincón, encargado de clausurar la asamblea. “Las cooperativas son un músculo imprescindible desde hace décadas porque fijan población en el territorio y dan un desarrollo económico y social al medio rural”, ha añadido.

RENOVACIÓN DEL CONSEJO RECTOR 

En el marco de la asamblea también se han aprobado las cuentas anuales y se ha procedido a la renovación parcial del Consejo Rector, un sistema que permite equilibrar alternancia y continuidad al renovar la mitad de los miembros cada dos años.

Con un clima más favorable y una red consolidada de alianzas institucionales, desde la federación confían en que 2025 permita recuperar parte del terreno perdido por las adversidades climáticas. Y, sobre todo, visibilizar el valor del modelo cooperativo aragonés, “un modelo que funciona”, han remarcado.