Las ayudas directas para la sequía solo cubrirán las zonas con más del 80% de afección
Los 6 millones que el Gobierno de Aragón anunció para paliar la sequía extrema que está afectando a los cultivos de cereal de invierno, principalmente en la zona de la margen derecha del Ebro, Teruel y Monegros, serán (por fin) ayudas directas. Así lo han confirmado las organizaciones agrarias después de la Mesa de la Sequía que se celebró este martes en el Departamento de Agricultura, donde se les comunicó algunos de los criterios de reparto de esta cuantía. Aunque valoran esta inyección de forma “positiva” desde el sector apuntan que “no es suficiente” y piden más presupuesto para que puedan llegar “a todos los afectados”.
Como informan los sindicatos agrarios, con estas ayudas “solo se atenderán a las zonas de sequía extrema”, es decir, las áreas donde los daños superan el 80% de afección, lo que “deja fuera a un amplio porcentaje de territorio fuera de las mismas”. En total, se cifra en 400.000 las hectáreas damnificadas que varían entre el 40% y el 90% dependiendo de la zona, según las estimaciones del propio sector.
Como cuantía para estas ayudas, el Departamento de Agricultura ha fijado que la superficie mínima por explotación para optar al cobro son 20 hectáreas sembradas y se ha puesto un máximo de 100 hectáreas. El pago será de hasta 20 euros por hectárea y llegará hasta los 40 euros en el caso de que las explotaciones pertenezcan a jóvenes agricultores. Por tanto, la ayuda máxima que podrá recibir un cerealista será de 2.000 euros en total, 4.000 euros en el caso de los jóvenes.
Además, se exige como requisito para la solicitud cotizar en la seguridad social agraria, una medida que el sector valora de forma “positiva” al garantizar que la ayuda “llegue a quienes se dedican profesionalmente a la agricultura y la ganadería” y asegurando que no se destinen a los que tienen “otras fuentes de ingresos”.
UN MILLÓN PARA LA GANADERÍA EXTENSIVA
De los seis millones, uno irá destinado a la ganadería extensiva, y, de nuevo, solo se destinarán a las comarcas donde el daño en el cereal está por encima del 80%. En este caso, la ayuda está modulada a 100 UGM (unidad ganadera mayor) y podría rondar los 3.000 euros como máximo. En esta línea las organizaciones han señalado a otros sectores afectados por la falta de lluvias que se han quedado fuera como la apicultura y los cultivos leñosos y han demandado para ellos un “apoyo decidido”.
A pesar de que todavía queda pendiente que Agroseguro facilite el mapa de las zonas más afectadas para delimitar bien en cuáles habrá ayudas directas, las organizaciones han instado a la DGA, que todavía no ha ofrecido declaraciones oficiales al respecto de estos últimos avances, a que se cierre “cuanto antes” este acuerdo para proceder a la aprobación de la convocatoria y el correspondiente pago, que el sector necesita “urgentemente” y que espera recibir “antes de que comience la próxima campaña de siembra”.
MÁS PRESUPUESTO O FLEXIBILIZAR LOS CRITERIOS
Además, para que la ayuda pueda llegar a todas las superficies afectadas, los sindicatos agrarios han pedido un aumento de presupuesto o, en caso de que haya un remanente de esta partida, que se flexibilicen los criterios para que se pueden beneficiar más profesionales. A su vez, al igual que han hecho desde el Gobierno de Aragón, han demandado al Ministerio de Agricultura que apruebe un paquete de ayudas directas y que este se complemente con medidas fiscales.
Por otro lado, han manifestado su preocupación por los agricultores de las zonas de regadío pertenecientes a las cuencas del Huerva y el Guadalope, que la Confederación Hidrográfica del Ebro (CHE) declaró en “situación excepcional por sequía extraordinaria”. Han asegurado que la respuesta del Departamento de Agricultura ante la pérdida de cultivos en esta zona ha sido que “se abordará en una próxima reunión” y que “podría haber presupuesto del año que viene”.