Aragón vuelve a mirar con preocupación al sector porcino tras confirmarse en Cataluña los dos primeros casos de peste porcina africana (PPA) en España. Aunque se tratan únicamente de dos jabalíes hallados muertos, sin ningún positivo en granjas, el Gobierno autonómico ha activado una vigilancia reforzada y se ha reunido de urgencia con el sector para evaluar el alcance de esta nueva amenaza. Todo ello llega apenas semanas después del golpe por los aranceles chinos, en un momento especialmente sensible para las exportaciones cárnicas.
La inquietud responde al enorme peso del porcino en la economía aragonesa. Solo en los tres primeros trimestres de 2025, Aragón ya sumaba 331 millones de euros en exportaciones de porcino (475,9 millones en 2024). A escala estatal, España vendió a China 7.467 millones el pasado año, con 1.106 millones directamente vinculados al porcino. En Europa, el comercio del sector ascendió en 2024 a 2.319 millones. La posición aragonesa en este engranaje es clave, tanto en producción como a niveles de exportación y este revuelo puede limitar mercados.
LA DGA ASEGURA QUE NO AFECTA AL CONSUMO
Ante tal coyuntura, la vicepresidenta y consejera de Economía, Mar Vaquero, ha querido lanzar un mensaje claro a la ciudadanía para evitar alarmas injustificadas. “Vamos a mantener una vigilancia y una situación de alerta activa para ver cómo evoluciona”, ha explicado, pero subrayando que “queremos transmitir calma, porque es una enfermedad que no afecta al consumo ni se transmite por contacto directo ni por la ingesta de carne”. Ha insistido en que los casos detectados corresponden a “dos jabalíes” y que “no afecta a ganaderías domésticas”, destacando además la rápida detección de los animales fallecidos.
NINGÚN CASO EN GRANJAS
El consejero de Agricultura, Javier Rincón, ha remarcado que no hay ningún caso en ninguna granja de España ni en ninguna explotación doméstica o de animales para consumo y ha anunciado una primera campaña informativa tanto para reforzar la calma social como para incidir en la bioseguridad. “Tenemos un sector muy profesional, pero insistimos en medidas básicas”, ha señalado. Entre ellas, evitar alimentar a animales salvajes o abandonar restos de comida en el campo, una posible causa de estos casos.
Rincón ha avanzado la creación de un grupo de trabajo conjunto con Sanidad, Medio Ambiente y el propio sector, además de la Federación Aragonesa de Caza, con la que se preparará un posible protocolo para intensificar batidas en caso de que fuese necesario contener la expansión en fauna silvestre.
RIESGOS COMERCIALES
El impacto económico es, como se viene explicando, otra de las grandes preocupaciones. China, principal destino del porcino español, aplica desde hace meses aranceles y podría endurecer controles. Sin embargo, Rincón ha recordado que existe un protocolo de regionalización que “en principio no afectaría a Aragón”. Aun así, ha admitido que existen dudas en otros mercados asiáticos: “Hay incertidumbre con países como Corea o Filipinas; algunos aceptan la regionalización, pero podrían echarla atrás en un momento dado”. “Es pronto para sacar conclusiones, pero vamos a seguir la evolución minuto a minuto”, ha zanjado Rincón.
LA PESTE PORCINA AFRICANA
La PPA, conocida como la Pepa por los veterinarios, es una enfermedad altamente contagiosa que está causada por un virus de la familia Asfarviridae, género Asfivirus, existiendo cepas que pueden provocar cuadros agudos o hiper agudos con niveles de mortalidad y morbilidad próximos al 100%, si bien otras cepas cursan con cuadros clínicos sub agudos o incluso crónicos con menor mortalidad. Origina lesiones hemorrágicas en la piel y órganos internos por lesiones de los endotelios vasculares.
