El Zaragoza rozó el ridículo en su inicio liguero

El Murcia ganó 2-1 a un impotente Real Zaragoza que no consiguió imponer su mayor calidad en La Condomina. Sólo Oliveira con un golazo destacó positivamente por parte de los maños que acabaron con un hombre menos por la expulsión de Matuzalem.

Zaragoza.- El Real Zaragoza saltó a La Nueva Condomina para confirmar las expectativas que recaían sobre él, y comenzó agobiando al recién ascendido Murcia. Así, con un juego tosco pero eficaz, Oliveira llevó el peligro a la portería defendida por Notario pero no terminó de culminar las dos ocasiones que tuvo en los primeros quince minutos.

El Zaragoza perdonaba y el Murcia, que poco a poco iba entonándose, en la primera oportunidad que tuvo se adelantó en el electrónico. Mejía, en un error defensivo, remató un centro sin peligro de Pablo García y enloqueció al graderío.

Los nervios y las dudas empezaban a mermar a los de Víctor Fernández y el Murcia bien agazapado atrás era el único que parecía estar en el terreno de juego. Los blanquillos no sabían qué hacer con la posesión del balón que le entregó el Murcia tras el gol y parecía que sólo una genialidad podía arreglar la virtual derrota.

Apareció Olivera

Cuando menos lo merecía el Zaragoza y en una jugada sin peligro, Oliveira sorprendió a propios y extraños, en el minuto 30, haciendo una genial vaselina desde fuera del área que ponía el empate en el marcador, y calmaba los ánimos aragoneses justo antes del descanso

En la segunda parte el Real Zaragoza entró con más ritmo y Sergio García, muy fallón de cara a portería, desaprovechó varias claras oportunidades para adelantarse en el marcador.

El partido, tras los primeros diez minutos de la segunda parte, se quedó sin dueño, y parecía que el balón no quería complacer ni a murcianos ni a zaragozanos por el poco fútbol ofrecido. Sólo un fallo podía desequilibrar el encuentro y así fue. Zapater, que no estuvo nada afortunado, tuvo un gravísimo fallo, y Baiano a pase Pablo García se quedó sólo ante César y marcó el segundo.

Los maños tras este gol entraron en estado de "shok" y ya no pudieron reaccionar ante los locales que estaban entregados y no dejaron de acosar a los de Víctor en busca del tercero. Tanta era la impotencia, que Matuzalem perdió los papeles y se ganó la roja directa con una falta sin sentido en un lateral del campo.

El Murcia desde ese momento se convirtió en dueño y señor del encuentro, y sólo los largueros, César Sánchez y el poco acierto de los locales salvaron al Real Zaragoza de una goleada en el primer partido de Liga.

Mucho queda aún que trabajar y que mejorar para terminar de poner a punto al equipo y poder conseguir los objetivos marcados. El problema: que el domingo, sin tiempo, viene el Racing.