Zaragoza.- El Club por fin ha conseguido desprenderse de uno de los jugadores desahuciados por Marcelino García. El asturiano Sergio Fernández ha abandonado la disciplina blanquilla para pasar a formar parte del Club Atlético Osasuna.
Con la salida del defensa central, parece todavía más claro que Eduardo Bandrés se plantea reforzar la zaga en el mercado invernal con algún jugador que marque la diferencia en la retaguardia. La plantilla del Real Zaragoza goza de buenos centrocampistas y delanteros, pero carece de un defensa que marque su zona y en el que el resto de zagueros puedan fijarse.
Además, tras las continuas y, según el entrenador zaragocista, extrañas lesiones, Sergio Fernández había perdido definitivamente su sitio en el equipo. Pavón, Pulido y Ayala estaban por delante del asturiano que ya había perdido las opciones de ganarse la confianza de su preparador.
Sergio, de más a menos
Tras su exitoso paso por el Sporting de Gijón, el Celta de Vigo contrató al central, que jugó siete temporadas en el equipo celeste rayando un gran nivel. Posteriormente, el Real Zaragoza se fijó en él para apuntalar una defensa que necesitaba altura.
Sergio jugó una gran primera campaña, especulándose incluso con su presencia en la Selección Española. Sin embargo, sus problemas con las lesiones impidieron que su segundo año como zaragocista fuese igual de exitoso. Además, el equipo descendió a Segunda División y la defensa fue señalada como una de las grandes culpables de la debacle.
El “Tuercas”, comenzó su tercera temporada en el Real Zaragoza como titular. Pese a ello, una lesión de la que no se resentía en sus partidas de golf hizo que al entrenador del conjunto maño le sonase a excusa y dejó de confiar en el de Avilés. Desde entonces, el equipo zaragozano ha buscado una salida para un jugador que continúa siendo muy apto para jugar en Primera División y a quien la entidad blanquilla le ha deseado la mayor suerte.