El Huesca acaricia, con 19 jornadas por delante, el objetivo de la temporada, la permanencia. Un objetivo, al que las circunstancias han derivado en que el Real Zaragoza también deba mirar de reojo. Los 50 puntos aseguran (casi) todas las temporadas mantenerse en la categoría, pero en este curso la salvación va a estar más barata.
LA 2021/22, LA PRINCIPAL REFERENCIA
En comparación con la 2021/22, la campaña que más similitudes guarda con la actual, fue el Amorebieta quien descendió con 43 puntos junto a Real Sociedad B, Fuenlabrada y Alcorcón, por lo que maños y oscenses apenas tendrían que conseguir 14 y 7 puntos más para certificar la salvación.
A estas alturas, el Amorebieta era quien marcaba el descenso con 21 puntos y el Mirandés lo hacía en la permanencia con 26. El Eldense, quien limita ahora el farolillo rojo suma también 21, mientras que se genera una brecha respecto a la salvación parecida, que sitúa al Burgos por delante con 27 puntos. Asimismo, hay que tener (muy) en cuenta que aquellos cuatro que estaban en descenso, acabaron descendiendo, un detonante determinante en el devenir de la campaña.
En materia de ascenso, la 2021/22 plasma un escenario calcado al actual. Entonces eran 37 puntos aquellos que delimitaban el play-off, los mismos que acumula ahora la S.D. Huesca y que le permiten ser séptimos a dos de la zona noble. Una vez concluida la anteriormente denominada Liga SmartBank, la fase de ascenso se quedó en 68 puntos, una meta con la que si Zaragoza y Huesca quieren soñar, tendrían que obtener 40 y más de 30 puntos, respectivamente, en las 19 jornadas que restan.
CASOS INÉDITOS
En un supuesto de que se cumpla al pie de letra este patrón, el ascenso directo quedaría muy lejos, ya que fueron 81 los que obtuvieron Almería y Valladolid para ascender y 80 puntos con los que el Éibar se quedó a las puertas de regresar a Primera División, un suceso inédito.
Aunque prácticamente igual de inédito fue lo ocurrido en la temporada 2019/20, aquella que por el contrario, cuenta con más contradicciones que en esta 2024/25. En ella, el Deportivo superó los 50 puntos (51) y el Numancia los alcanzó, pero resultaron insuficientes para conseguir la permanencia. Los gallegos quedarían igualados a puntos con el Ponferradina, pero el golaveraje puso por delante a los leoneses.
Esta igualdad ya se trasladó en las primeras 23 jornadas disputadas, donde Extremadura y Tenerife -quienes marcaban la salvación y el pozo- acumulaban entonces 22 puntos. Así pues, 12 puntos separaban el play-off y el descenso, a diferencia que los 18 que distancian ambas zonas ahora.
Esta tónica, que dejaba la categoría al rojo vivo hasta el último instante, derivó en que el Huesca saliera campeón con 70 puntos y el Deportivo bajara a Segunda B con 51. Y en cambio, en la 2021/22, 38 puntos terminaron distanciando el liderato del descenso, lo que equivale al doble respecto a la 2019/20.
UNA SALVACIÓN BARATA Y UN ASCENSO CARO
Así que, por lo general, una salvación barata propicia un ascenso caro. Prueba de ello, son los dos casos mencionados a los que se suman los registros del resto de temporadas que completan el último lustro de Segunda División.
49 puntos en la pasada campaña marcaron la permanencia y 64 fueron suficientes para clasificarse al play-off; 50 consiguió el Villarreal B en la 2022/23 para acabar decimoctavo y con 67 entró el Albacete en la fase de ascenso, aunque cierto es que su perseguidor cerró la liga con 59 y en la 2020/21, el Lugo se mantuvo con 47 puntos, mientras que el Rayo accedió al play-off con 67.
Así pues, si comparamos la actual campaña con la 2021/22, los 45 puntos que firmó el Málaga serían suficientes para mantenerse, en caso de que se sigan cumpliendo las dinámicas, lo cual desembocaría en el descenso de los cuatro que lo conforman ahora: Eldense, Racing de Ferrol, Tenerife y Cartagena.
Y en la zona alta de la clasificación y a la que, por qué no, pueden aspirar Huesca y Zaragoza, alrededor de 70 puntos, cogiendo como referencia los 68 que logró el Girona, serían suficientes para disputar la fase de ascenso.