Zaragoza.- El Real Zaragoza cuenta en estos momentos con una deuda de 70 millones de euros, tal como se ha anunciado este martes en la Junta General. Según el presidente del equipo aragonés, Eduardo Bandrés, “hay que distinguir entre la deuda a largo plazo, que se trata de la que vamos a sobrellevar durante varios años, y a la que corresponden 30 millones, y la deuda a corto plazo que se va resolviendo año a año”.
El presidente ha aportado una serie de soluciones para paliar la deuda, entre las que destaca la inmediata recalificación de las oficinas del club, algo que se discutirá en el último pleno del año. Esto viene dado por un convenio entre el Ayuntamiento y el Real Zaragoza en el que se acuerda la recalificación a cambio de que el club ceda durante 30 años el campo de Entrerríos, siempre y cuando no se cambie su uso deportivo, y a la cesión de una parte de las oficinas del club al Ayuntamiento.
Además, también se han estudiado otras medidas, como la negociación de un nuevo contrato de televisión, la explotación de los derechos de imagen o la búsqueda de más patrocinadores. En ningún caso se contempla la venta de jugadores para cuadrar las cuentas y en este aspecto ha sido muy tajante Eduardo Bandrés. “No tenemos la intención de vender a ningún jugador”, ha afirmado.
Por otra parte, la Junta General ha aprobado las cuentas del ejercicio 2005/06, que presenta unas pérdidas de 2.949.797,67 euros, por gran mayoría. Según el presidente del Real Zaragoza, “el problema no sólo es la deuda que arrastra el club, sino también el desequilibrio entre gastos e ingresos que arrastra de anteriores temporadas”.
Por último, varios accionistas han presentado sus quejas por su cambio de localidad debido a la creación del palco VIP. También se ha anunciado la creación de una fundación para las actividades no profesionales del club, como por ejemplo la celebración del 75 aniversario del conjunto aragonés, y la creación de un campo de césped artificial en la Ciudad Deportiva.