Zaragoza.- Las últimas horas del alpinista aragonés Carlos Pauner en las laderas del Lhotse están siendo muy duras. Tras renunciar a la cima a tan sólo 200 metros de la meta, ha comenzado un descenso muy difícil y en muy mal estado.
En esa bajada, Pauner se encontró este pasado miércoles a 7.200 metros con Willie Benegas, un viejo amigo argentino del alpinista jaqués. La expedición de este montañero ha visto “muy mal” a Pauner y han dicho que tenía principio de edema cerebral, por lo que le han dado la medicación necesaria para tratar esta dolencia y oxígeno.
A pocos metros del campo II, el alpinista se ha puesto en contacto con su familia a la que ha comunicado que se encontraba mejor y que tenía una botella de oxígeno para pasar la noche y emprender este viernes el camino hacia el campamento base. Además, es muy probable que el montañero aragonés se encuentre con su amigo Javier Pérez que ascendía desde el campo I en busca de Pauner al enterarse de que no se encontraba bien.