El padre de Mario y El Olivar lanzan un torneo cadete en honor al joven atropellado en Zaragoza

El torneo está previsto que se disputé en la primera semana de agosto. Fotografía: Doctor Azúa / TikTok.
photo_camera El torneo está previsto que se disputé en la primera semana de agosto. Fotografía: Doctor Azúa / TikTok.

Han pasado algo más de ocho meses desde que Mario Azúa perdió la vida tras ser atropellado por un autobús en Zaragoza. No obstante, el dolor sigue vigente y su recuerdo también. Para honrar la memoria del joven de 14 años, el Olivar, club en el que jugó el joven, ha organizado un torneo de fútbol de categoría cadete en el que el Real Zaragoza ya ha confirmado su participación. Asimismo, su padre, el Dr. Javier Azúa, ha creado la Fúndación Mario Azúa para ayudar a los niños más desfavorecidos a poder jugar al fútbol independientemente de los recursos que tengan.

De hecho, el padre de Mario comunicó vía Twitter su interés por realizar este torneo, al que le gustaría que acudieran equipos cadetes del primer nivel. "Es un torneo benéfico en el que, por fin podremos iniciar las actividades de la fundación #fundacionmarioazua y así poder hacer realidad el sueño de Mario de ayudar a los niños en riesgo de exclusión", explicaba en la red social.

Por otro lado, Javier Azúa añadía que "si alguno de nuestros amigos 'twitteros' tiene relación con clubs de primera o segunda división que tengan categoría cadete, no sabéis cómo agradeceríamos vuestra ayuda, yo no sé nada de fútbol".

La camiseta de Mario firmada por sus compañeros. Fotografía: Dr J. Azúa MD PhD MsEd / Twitter.

El torneo está previsto que se celebre en El Olivar, club en el que Mario jugó al fútbol toda su vida, y se disputará el primer fin de semana de agosto, aunque por el momento siguen organizando el mismo, ya sea reuniendo equipos, contactando a futbolistas y exfutbolistas de renombre para que apadrinen el torneo.

Con todo esto el dolor por la pérdida de Mario será imborrable, pero su familia quiere contribuir a su recuerdo y a ayudar a otros niños en riesgo de exclusión. El deporte, y en este caso el fútbol, es el trampolín para mandar un mensaje de inclusión y de felicidad.