Zaragoza.- La visita a unos viejos amigos, los guipuzcoanos del Bruesa, suponía otra prueba para ver el potencial caísta. Un equipo de la liga del CAI y al que vencer sería un paso importante que reafirmase la mejoría de los rojillos.
Los primeros cuatro minutos de partido fueron malos. Ambas escuadras fallaban tiros fáciles y les costaba anotar con facilidad. Tras esos instantes, los zaragozanos endosaban un 0-10 que les permitía marcharse 5-14. Los cuatro rebotes defensivos de Guerra y nueve puntos en cuatro minutos de Quinteros daban esa ventaja importante a los de Curro Segura. 14-21 tras los primeros diez minutos.
El conjunto de Pablo Laso no acertaba a jugarle al CAI. Todo el equipo aragonés jugaba mejor que su rival, y los blanquillos no veían el aro con facilidad. A mitad del segundo cuarto, los rojillos ya ganaban de once con el 18-29. Pese a ello, un 5-0 de Bruesa les devolvía al partido.
A falta de dos minutos y medio, un triple de Popovic, el mejor jugador del partido, reducía la ventaja visitante a cuatro puntos. La mejoría local era patente y su reacción, unida a los despistes aragoneses, eliminó la ventaja caísta para llegar al descanso con un escueto 32-33.
Segunda mitad
El CAI, atascado en ataque y permitiendo que el Bruesa basase su ataque en los bloqueos directos. Pese a ello, el CAI solía ir en ventaja en el electrónico.
La dureza de los guipuzcoanos se manifestaba con una técnica de Doblas y una agresión de Popovic, que debió ser descalificante, pero que se quedó en una simple personal pese a las protestas airadas, no sin razón, del banquillo aragonés. El CAI Basket Zaragoza afrontaba el último cuarto 46-50.
Tres ataques fallidos consecutivos y un punto en tres minutos no eran el mejor arranque de un cuarto que iba a decidir el partido. Los vascos iban por delante tras el parcial de 10-1, pero el CAI, se ponía a uno tras una jugada de cuatro puntos a falta de 5 minutos.
Los pésimos porcentajes tanto desde la línea de tres como desde el libre estaban impidiendo la victoria visitante. La precipitación del CAI en varios ataques y el acierto del Bruesa ponía a los locales con la mayor ventaja del partido, siete puntos. Además, jugadores como Lewis, Starosta o Lescano llevaban desaparecidos todo el encuentro.
El tiempo no transcurría y los dos últimos minutos las faltas personales en ambos lados se sucedían, pero con Bruesa alternando los cinco y los siete puntos de ventaja. Tauren Green, con su dirección y sus puntos estaba siendo el mejor caísta, pero Bruesa no desperdició su ventaja e incluso la amplió hasta los diez puntos finales, 77-67.
El CAI Basket Zaragoza afronta la difícil parte del calendario que se le avecina con una derrota que no debía haber sido tal. Sin embargo y tras el mal partido realizado por los de Curro Segura, los locales se llevaron el gato al agua.