Rigoberta Bandini en Zaragoza: un concierto “talent show” y una oda a la libertad

Todos los presentes esperaron expectantes la canción "Ay mamá". Foto: Pilar Álvarez

Rigoberta Bandini desató una marea de emociones en Zaragoza con un concierto  íntimo y lleno de libertad

Que un artista haga sentir al público todas las emociones posibles en menos de dos horas es complicado, pero Rigoberta Bandini tiene esa capacidad de crear un puente de transición para hacer que los presentes experimenten toda clase de sentimientos: melancolía, alegría, empoderamiento, sorpresa, y la más importante: libertad. Así lo ha demostrado en su concierto del viernes noche en el Pabellón Príncipe Felipe de Zaragoza.

Rigoberta Bandini pisó con fuerza el escenario con risas y carcajadas que, ante un público entregado, la pusieron en movimiento rápidamente. “Jajaja” dio comienzo a toda una fiesta de la música, que continuó con “C.X.T (Club Xalavas Tristes)”, “Simpática pero problemática” y “VuelaaAAaa”. Después de cuatro canciones, la catalana presentó el concierto como si de un “talent show” se tratara y ella fuera una concursante más. Se puso la guitarra y empezó a sonar “Enamorados”, a la que siguió “Brindis”.

Con una apertura por todo lo alto con seis temas de su último disco, “Jesucrista Superstar”, llegó el primer momento de subidón de la noche. Con base de pura electrónica, Bandini entonó ese “Hi” tan característico que da comienzo a una de sus primeras canciones, “In Spain we call it soledad”. El tema hizo bailar y saltar al público intergeneracional que, sin importar la edad, lo dio todo en pista y grada. Para que no cayera la fiesta, también sonó La Oreja de Van Gogh modo electrónica y algunos himnos de este estilo musical, todo para dar tiempo a que la artista tuviera un minuto para hacer uno de sus incalculables cambios de vestuario a lo largo de la noche.

Rigoberta Bandini abrió el concierto con seis temas de su último disco. Foto: Pilar Álvarez 

A pesar de que Zaragoza no tiene playa, Bandini trasladó el espíritu costero al Príncipe Felipe con “Miami Beach” y “A ver qué pasa”, y pronto esa energía veraniega se transformó en nostalgia mientras sonaba “Aprenderás” y “Si muriera mañana”, para luego desatarse “La pulga en el sofá”.

  1. “PAMELA ANDERSON SOMOS TODAS Y RIGOBERTA BANDINI TAMBIÉN”
  2. AL ESTILO DE DELACROIX

“PAMELA ANDERSON SOMOS TODAS Y RIGOBERTA BANDINI TAMBIÉN”

Pamela Anderson” fue la canción elegida para marcar el ecuador del concierto en el que Rigoberta Bandini no estuvo sola. Sobre el escenario estuvo acompañada de su cuerpo de baile y músicos muy especiales, entre ellos, su marido. Tuvo palabras de agradecimiento con el público, recordando que “Pamela Anderson somos todas y Rigoberta Bandini también”.

No faltó tampoco la versión de “El amor” que eclipsó a todos los presentes con la presencia de la cantante sobre una plataforma y todo el escenario para ella. La dinámica cambió radicalmente con “Amore amore amore”, cuando bajó con los fans de las primeras filas y se paseó con la sencillez que requiere la canción, no sin antes repartir chupitos a los más atrevidos.

Se intuyeron “Todas tienen de jaleo”, “Julio Iglesias” y “Así bailaba”, pero no las completó. La que sí cantó entera fue “Soy mayor” y “Perra”, canción en la que el público se vino otra vez arriba.

No faltó tampoco la versión de “El amor” que eclipsó a todos los presentes. Foto: Pilar Álvarez 

El final de la noche se veía venir y fue con una experiencia casi religiosa con la que comenzó la última parte del concierto. “Los milagros nunca ocurren al salir de un aftersilenció al Príncipe Felipe y gritó con “Kaiman” y un informal “Too many drugs” que pareció el broche final.

AL ESTILO DE DELACROIX

El público no se podía ir sin escuchar el himno en el que se ha convertido “Ay mamá” y al grito unísono de “Rigoberta”, todos los presentes esperaban expectantes esta oda a la libertad. Dicho y hecho, Bandini se iluminó y empezó a cantar al más puro estilo de Delacroix, sacándose el alma y los pechos. Un momento de libertad que emocionó a todas. Y como regalo a una noche mágica, Rigoberta Bandini cerró su cuarta fecha de la gira con “Busco un centro de gravedad permanente”.

Duró apenas hora y media y fue tiempo suficiente para bailar, liberarse, llorar, reír y disfrutar junto a uno de los grandes nombres del panorama pop indie español del momento. Rigoberta Bandini culminó una noche en Zaragoza que estará en la mente del público durante mucho tiempo.