Marta Vela: "La candidatura de la jota como bien inmaterial nos va a situar al lado del tango"
Tras la publicación de varios libros sobre la jota más universal, la investigadora, pianista y compositora, Marta Vela, se embarcó hace un tiempo en la grabación y publicación del primer disco de jotas cosmopolitas del mundo. Su trabajo ha sacado a la luz, entre otras cosas, la labor de Florencio Lahoz y Otal, un compositor y organista natural de Alagón, que tuvo mucho que ver con la promoción de la jota aragonesa más allá de nuestras fronteras.
El disco "Jotas cosmopolitas de Aragón", patrocinado por la Academia de las Artes y el Folclore de la Jota de Aragón, el Ayuntamiento de Alagón, el Gobierno de Aragón y las asociaciones Patrimonio Sonoro y Mvsica Magna, contiene una recopilación de jotas internacionales, cuatro de ellas completamente inéditas, que Vela ha grabado junto a la soprano Esmeralda Jiménez, la mezzo-soprano Susana Cabrero, el tenor Ignacio Prieto y el pianista Alberto Menjón.
PREGUNTA.- Culmina un largo trabajo en torno a la jota cosmopolita.
RESPUESTA.- No sé si es culminar porque tengo mucho material todavía. Hay muchas obras inéditas, acabo de recibir unas de la Biblioteca Nacional de Austria hace un mes y digamos que estamos en ello, work in progress.
P.- Este disco lleva detrás dos libros de investigación. Son años de trabajo.
R.- Ha sido muy bonito, aunque también muy laborioso. En noviembre de 2021 “La jota, aragonesa y cosmopolita” todavía no tenía editor, por ejemplo.
P.- ¿Pensaba, cuando estaba inmersa en la publicación de los libros, llegar a esta grabación con hasta cuatro jotas inéditas?
R.- La verdad es que cuando sale el segundo libro, en abril de este año, ya teníamos grabado el disco desde septiembre de 2023. Aun así, como no me da para llevar todo a la vez, decidimos que si no iba a ser para la campaña navideña del año pasado sería para la de este.
"Decidimos que si el disco no iba a ser para la campaña navideña del año pasado sería para la de este"
P.- Se ha rodeado de un gran equipo. ¿Cómo ha sido todo este proceso de grabación?
R.- Intento trabajar siempre con el mismo equipo porque te da confianza y esa trayectoria en el tiempo. La primera vez que presentamos el disco en el Auditorio Eduardo del Pueyo en el Conservatorio Superior de Música de Aragón en mayo de 2022 ya vino a actuar el mismo elenco. Es una gente de gran confianza para mí.
P.- ¿Por qué allí, en la Iglesia de San Antonio de Padua de Alagón?
R.- Lo primero es que nos lo subvencionaron allí. Pero sobre todo porque el protagonista velado de todo esto, Florencio Lahoz, era un compositor oriundo de Alagón. Él fue quien dio un poco el pistoletazo de salida a la trayectoria internacional de la jota. Él nunca lo supo. Vivió en Madrid hasta 1868 y no supo que su jota había sido tan imitada en todo el mundo. Nos ofrecieron la iglesia donde él había sido organista junto a su hermano, Manuel, y su padre, Miguel, que era ciego. Quisimos recuperar sus raíces.
P.- ¿Habla de Florencio Lahoz como el gran desconocido?
R.- Es que ni siquiera tenemos una imagen suya. Fue un personaje interesante de la época de la música isabelina. De hecho a él le debemos primicias como que fue el primer descubridor de Pablo Sarasate, el violinista de España más internacional, sacándolo de la casa de su madre y llevándolo a actuar por Madrid. Se le conocía sobre todo como transcriptor de zarzuela de su época de Barber, Gaztambide y de Arrieta. Al final fue como pasa hoy en día también con estos artistas que tienen un éxito rápido y fulgurante al principio de su carrera y luego ya no son tan conocidos. Fue con esta nueva jota aragonesa, que él llevó a Madrid en 1840 y que fue un éxito.
P.- ¿Se tenía conocimiento en Alagón de la repercusión de Florencio Lahoz o ha sido más bien un momento de intercambio de informaciones?
R.- Ha sido un reconocimiento, anagnórisis como dirían los griegos. Ni siquiera tiene una calle Florencio Lahoz en Alagón, que por otro lado se le dice la villa de los mil músicos. Así que a ver si andando el tiempo se le puede reconocer que fue uno de los difusores de lo que hoy llamamos jota cosmopolita.
P.- Florencio Lahoz no es el único compositor que aparece en el disco.
R.- Es cierto que la mayoría de las jotas son suyas porque ante ese éxito él no hizo más que refundirla y refritarla, él mismo la suya propia, pero también otros compositores quisieron participar de ese éxito. Digamos que el disco recoge toda esta tradición que luego tomaría Manuel de Falla. Tenemos desde una obra de Pauline Viardot-García, que era cantante y también componía, algo muy raro para una mujer del siglo XIX. Visitó España cuando la jota de Florencio Lahoz estaba en ebullición en Madrid. Y, de pronto, la jota aragonesa llega a Cuba en 1845, a través de un amigo de ella, que también era amigo de Chopin, de Julian Fontana. Y luego, la jota sale de La Habana y va a Nueva York y a Washington. Yo creo que tuvo que ser desde un gran foco cultural como París y no desde Madrid que era una capital de segundo orden cultural en aquella época.
P.- En sus libros cuenta que muchos compositores fueron seducidos internacionalmente por la jota aragonesa en los siglos XIX y principios del XX. ¿Le ha ocurrido lo mismo?
R.- La verdad es que le he cogido mucho cariño. Sobre todo en ese proceso de convivencia con las obras. Yo las rescaté de un archivo, las transcribí, hicimos un libro para que pueda ser estudiado hoy día y ha sido muy bonito y muy íntimo para mí. Porque no había ninguna referencia.
P.- Su intención, de hecho, es que esta sea una medida de salvaguarda en la candidatura de la Jota a Bien Inmaterial de la Unesco, anunciada por el Ministerio de Cultura de España el pasado 2 de abril de 2024.
R.- Claro. Desde la Academia de las Artes y el Folclore de Aragón nos han enseñado que, cuando la Unesco venga y nos visite, ellos nos van a preguntar qué se está haciendo en la investigación. No hablamos solo de la jota aragonesa, sino de toda España. Y, efectivamente, si hemos llegado a pedir esa candidatura, no es una broma. Si nos vamos a situar al lado del tango o de la ópera italiana es porque no ha sido solo una cosa de aquí.
P.- ¿Qué acogida está teniendo el disco? Ha querido que sea abierto a cualquier usuario y, por el momento, fue muy aplaudido en el espectáculo de Carmelo Artiaga “Un arte llamado Jota”.
R.- Era un disco subvencionado y no me pareció bien cobrarlo. Además, en casa casi ya no hay donde escuchar CDs. Yo prefería que fuera abierto. Ahora mismo, solo con el apoyo de la prensa, en dos semanas desde su lanzamiento lleva más de 2.000 visitas en YouTube de 60 o 70 países. No nos podemos quejar en absoluto.
P.- ¿Y ahora qué?
R.- Tengo mucho material incluso para hacer una segunda edición de nuevas Jotas Cosmopolitas e, incluso, para un segundo disco. Estamos en ello. A ver lo que da de sí este primero y aprender del proceso para implementar las mejoras que sean necesarias. Pero sí, me gustaría grabar por lo menos un segundo disco con obras de los mismos autores. Fundamentalmente, Pauline Viardot-García, Sebastian de Iradier y Florencio Lahoz.