Incomunicados hasta con el móvil

Resulta difícil pensar que el teléfono móvil es un invento de hace dos días. Estamos tan acostumbrados a él que si no lo tuviéramos, sufriríamos por sentirnos incomunicados. Sin embargo, el Teatro Principal nos propone una historia en la que ni siquiera el móvil mejora la comunicación. Lleva por título “Móvil” y se estrena este miércoles.

Zaragoza.- “Érase una vez cuatro personajes a un móvil pegados. Érase una vez un mundo amenazado por un terror casi invisible. Érase una vez pequeñas historias de amor en medio de la desgracia. Érase una vez una risa rodeada de tragedia”. De todo eso trata “Móvil”, como apunta su autor, Sergi Belbel. Una historia que estrena este miércoles el Teatro Principal de Zaragoza y que permitirá ver sobre las tablas a un elemento tan cotidiano como anodino: el teléfono móvil.

“Algo demasiado habitual, demasiado frecuente como para que nos extrañe. Hace apenas quince años, ese pequeño objeto era visto como algo ajeno, casi inalcanzable. Y ahora no podemos prescindir de él. Qué absurdo”, escribe Belbel como presentación de la obra. A lo que ha añadido en Zaragoza el director de “Móvil”, Miguel Narros: “Cuantos más adelantos hay para la comunicación del ser humano, más están incomunicados. Es una obra donde los personajes se atreven a ser ellos mismos a través del móvil, pero nunca cara a cara”.

“Móvil’ habla de la incomunicación”, ha sentenciado una de las actrices, María Barranco. Y ha continuado: “Un aparatito que hace quince años no existía en nuestras vidas y que hoy es imprescindible. Este aparatito y cualquier cosa tecnológica que haya hoy en día lo que hace es incomunicarnos más. La gente ya no se ve, no sabes cómo se llama tu vecino, no te relacionas con nadie… y para comunicarte te aíslas con ese móvil”.

María Barranco (Sara), Melida Molina (Claudia), Marina San José (Rosa) y Raúl Prieto (Jan) componen el reparto de esta historia que se representará en Zaragoza hasta el próximo domingo. “Son cuatro personajes, pero hay un quinto protagonista, el móvil”, ha bromeado Barranco. Cada personaje aparece sólo sobre el escenario, sólo hablan por el móvil e incluso a veces sólo con el contestador automático. No se atreven a dar la cara hasta que un atentado terrorista en un aeropuerto les obliga a enfrentarse en un hotel de carretera.

María Barranco, en plena representación

Olvidarse de los móviles

Y a buscar una solución: “La solución se plantea al final -ha adelantado Narros-. Consiste en mandar al cuerno el móvil, tirarlo por una ventana… entonces se juntan los cuatros móviles de los cuatro personajes. Pero eso no es tampoco una solución porque aparecerá otra, el móvil se irá modificando y habrá otra cosa más impersonal, y otra, y otra”.

“Móvil” propone, en palabras de su autor, “historias sencillas de cordones umbilicales cortados o todavía por cortar. En un mundo tecnológicamente avanzado, en esta era digital, la ausencia de cables visibles no implica que no existan fuertes vínculos. Saber que hay que cortarlos y no atreverse a hacerlo es algo duro. ¿Y cómo se corta un cable que ni siquiera se ve? ¿Hay algo más absurdo?”.

Por otro lado, Narros ha insistido en la complejidad de la sociedad en la que vivimos y pone en duda la eficacia de la tecnología para comunicarnos: “La tecnología sirve lo mismo para salvarnos la vida en un momento preciso o para sembrar el terror. Nuestro reto consiste en descubrir cómo se llega a la represión, al integrismo o a la tiranía y por consiguiente, como combatirlos. Y puede que la clave de todo esté en una mejor comunicación. A veces para comunicarnos basta sencillamente con escucharnos en silencio”.

Acciones cortas y breves, y un sinfín de monólogos de los cuatro personajes componen una trama trágica que Belbel ha vestido con el traje de la comedia. “Hay tanta tensión… pero es una comedia -ha subrayado Barranco-. Pasan cosas muy graves, pero te ríes. Es como cuando estás en un funeral, que estás mal y te estás haciendo unas risas. Esto pasa también en esta función. Hay cosas muy duras, pero al mismo tiempo contado de una manera que te tienes que reír porque tienes que sobrevivir a las cosas”.

“Móvil” no sólo invita a los aragoneses a disfrutar sobre las tablas con una obra contemporánea, sino que además recupera a María Barranco para el teatro. “Tenía muchas ganas y mucho miedo porque llevaba veinte años sin subir a un escenario. Pero esto es como montar en bicicleta, que no se olvida. Tengo tantas ganas…. Yo decía que es como un amante que has abandonado, pero me ha recibido con los brazos abiertos. A partir de ahora espero no ponerle tantos cuernos y hacerle más caso. Estoy muy feliz”.

Quizá tan feliz como su personaje, al que su hija regala un viaje y un teléfono móvil para que solucione sus problemas y también para librarse de ella. Sara era una persona sola e incomunicada, pero toma las riendas de su vida en el mismo momento en que le regalan el móvil. Una nueva vida que podremos ver en el Teatro Principal hasta el próximo domingo.