Ángeles Ponsa Roca, Mariàngela Villalonga, Laura Borràs, Lluís Puig, Santi Vila (pendiente de juicio por el conflicto de los Bienes), Joan Manuel Tresserras, Ferran Mascarell, Caterina Mieras y Joan Guitart. Son hasta nueve los exconsejeros de Cultura de la Generalitat de Cataluña que este jueves han emitido un manifiesto contra el traslado de las pinturas de la sala capitular al Monasterio de Sijena, como estableció la semana pasada el Tribunal Supremo, punto de partida de multitud de reacciones y pronunciamientos políticos tanto en Aragón como en la región vecina.
Los antiguos responsables de Cultura del Govern defienden en el texto su “experiencia” al frente del Departamento y los criterios “técnicos y de conservación del patrimonio” para rechazar el regreso de los frescos a su emplazamiento original, de donde fueron arrancados en 1936, fruto de un incendio, y en 1960. Insisten en que el Museo Nacional de Arte de Cataluña (MNAC) es el lugar idóneo para su conservación y hacen hincapié en los daños irreparables del traslado.
Las pinturas de Sijena, señalan, “son un testimonio único del románico europeo” al igual que “extremadamente frágiles, como ha reconocido la comunidad científica y técnica especializada”. Apuntan que la colección de arte románico del MNAC “permite conocer y comprender la evolución del arte catalán” y “sus conexiones desde la edad media hasta el siglo XX”.
“Las pinturas de Sijena son un buen ejemplo de la importancia del fondo artístico del museo y un testimonio excepcional del arte románico que se conserva”, continúan, razonando que en el MNAC se exponen “en un contexto perfectamente adecuado junto a otros tesoros originales del románico pirenaico”. Por ello, al sentencia del Tribunal Supremo “no tiene en cuenta criterios históricos, técnicos ni científicos y no ha atendido los argumentos de legitimidad de la parte catalana”, sostienen.
La parte final del comunicado alude asimismo a las piezas llevadas al cenobio oscense en 2017. Como en ese supuesto “la incorporación al conjunto patrimonial bajo custodia catalana de las piezas procedentes del territorio de la administración aragonesa es muy anterior a la segregación política de una parte del obispado de Lérida”, en el cual se ubicaban originalmente las obras.
“Como en el caso de las obras del Museo de Lérida, adquiridas mayoritariamente por el obispo Messeguer de forma inequívocamente legítima, el rescate y los acuerdos con la orden religiosa que era la titular fueron totalmente legítimos y orientados a la preservación. Por eso en ningún momento previo a la segregación el Gobierno aragonés planteó ninguna causa al respecto”, añaden.
Los nueve exconsejeros se ponen “junto al MNAC y las administraciones catalanas para defensar ante los tribunales y las instituciones internacionales el mantenimiento de las pinturas en el museo que las salvó para garantizar su conservación y evitar un traslado que podría suponer una pérdida irreparable de una obra maestra del patrimonio cultural”.
Este jueves se ha conocido también que el patronato del museo, del que forman parte la Generalitat, el Ministerio de Cultura y el Ayuntamiento de Barcelona, se reunirá dentro de dos semanas. Será el lunes, 16 de junio. El Ejecutivo de Salvador Illa ya ha anunciado que apoyarán la posición de la institución, mientras Aragón insiste en la “colaboración institucional” e incluso Jorge Azcón ha anunciado que facilitará técnicos para el traslado.


