Es de 1897 y se filmó en Aragón: así es la primera película española de la historia del cine
Antes de que el cine español existiera como industria, antes incluso de que la palabra "cine" formara parte del lenguaje cotidiano, ya hubo una cámara grabando imágenes en movimiento en Aragón. Fue en el año 1897, apenas dos años después de que los hermanos Lumière realizaran su primera proyección pública en París. Y lo que registró esa primitiva lente no fue una ficción, ni una escena teatral, sino una salida de misa en Zaragoza, en blanco y negro y con sonido inexistente.
- SALIDA DE MISA DE DOCE DEL PILAR DE ZARAGOZA
- DIECISIETE METROS DE CINTA, PARA 40 SEGUNDOS DE PELÍCULA
- OTRAS PELÍCULAS FAMOSAS RODADAS EN ARAGÓN
Muchos se sorprenderán al saber cuál fue la primera película española: no se rodó en Madrid, ni en Barcelona, ni siquiera en una gran ciudad industrial. Fue en Zaragoza, junto a la basílica del Pilar, donde Eduardo Jimeno Correas, un aragonés pionero y visionario, grabó lo que se considera el primer documento cinematográfico del país. Un momento cotidiano, fugaz y sencillo, pero que marcó un antes y un después en la historia del séptimo arte en España.
Hoy, más de un siglo después, “Salida de misa de doce del Pilar de Zaragoza” no solo es una joya patrimonial. Es un testimonio visual que demuestra que los orígenes del cine español están profundamente ligados a Aragón. Y que cuando aún nadie hablaba de películas ni directores, aquí ya se rodaba.
SALIDA DE MISA DE DOCE DEL PILAR DE ZARAGOZA
La imagen es sencilla pero poderosa: decenas de personas saliendo de la basílica del Pilar un domingo, tras la misa de doce. Hombres con sombrero, mujeres con mantilla, niños que miran curiosos a la cámara. La escena fue capturada desde la puerta de la plaza, con el objetivo fijo mientras la gente caminaba sin saber que estaban haciendo historia.
Salida de misa de doce del Pilar es el título original de la cinta. Una escena cotidiana que, gracias a su grabación, ha pasado a formar parte del imaginario colectivo del cine en España. La filmación fue obra de Eduardo Jimeno, un zaragozano que había conocido los avances del cinematógrafo en París y que no dudó en traerlo a su tierra para experimentar.
DIECISIETE METROS DE CINTA, PARA 40 SEGUNDOS DE PELÍCULA
La película, que originalmente medía tan solo 17 metros de celuloide, tiene una duración de 40 segundos. No hay cortes, no hay montaje, no hay guion. Solo una escena fija grabada con un cinematógrafo Lumière y conservada, milagrosamente, hasta hoy.
Este breve fragmento es, sin embargo, la semilla del cine español. Se adelantó incluso a las primeras películas narrativas nacionales y abrió el camino a otros pioneros. Hoy, el rollo original está custodiado por la Filmoteca Española, que lo considera un auténtico tesoro. Y aún se puede ver, digitalizado, en museos y festivales.
OTRAS PELÍCULAS FAMOSAS RODADAS EN ARAGÓN
Desde entonces, Aragón ha sido escenario de numerosas películas icónicas. Luis Buñuel filmó parte de Viridiana en tierras turolenses. Orson Welles rodó Campanadas a medianoche en Sos del Rey Católico. Y más recientemente, se han grabado grandes superproducciones como The Promise en Belchite o Mientras dure la guerra de Alejandro Amenábar en el Monasterio de Veruela.
Además, directores como Carlos Saura o Paula Ortiz han convertido Aragón en parte de su identidad cinematográfica. Gracias a su diversidad de paisajes, su patrimonio monumental y su luz inconfundible, la comunidad sigue siendo un plató vivo para todo tipo de historias.